El acto central por el Día de la Bandera en Rosario dejó al descubierto las marcadas distancias políticas dentro del Poder Ejecutivo.
El presidente Javier Milei encabezó la ceremonia en el Monumento a la Bandera junto al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y el intendente local Pablo Javkin. Sin embargo, todas las miradas se centraron en los gestos de la comitiva presidencial y una llamativa omisión en las pantallas oficiales.

El mandatario arribó al lugar en una camioneta negra acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Tras ser recibido por las autoridades locales, el Presidente avanzó unos pasos y les dio un fraternal abrazo a sus ministros. No obstante, la transmisión oficial evitó enfocar el saludo con la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel.
Abrazos al gabinete y un respaldo estratégico
Mientras el jefe de Estado repartía muestras de afecto entre los principales miembros de su equipo de gobierno, la transmisión de la jornada capturó otros movimientos políticos de relevancia:
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Ministros presentes: El mandatario saludó efusivamente a Luis Caputo (Economía), Sandra Pettovello (Capital Humano), Federico Sturzenegger (Desregulación), Manuel Adorni (Jefe de Gabinete), Santiago Bausili (Banco Central) y el canciller Pablo Quirno. También se constató la participación de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
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El gesto de Karina Milei: Otro de los movimientos destacados fue el cálido abrazo entre la secretaria general y Manuel Adorni, interpretado en el arco político como una nueva muestra de respaldo institucional hacia el funcionario.
En contraste con este clima de camaradería, el Presidente evitó cruzarse con Victoria Villarruel. La vicepresidenta presenció el acto desde el sector reservado para las autoridades provinciales, ubicada a varios metros de distancia del resto de los funcionarios nacionales. Las estadísticas marcan que ambos no compartían una actividad pública desde la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, reflejando un progresivo deterioro en el vínculo institucional.
El eje del discurso presidencial: «La causa de la libertad»
Más allá de las lecturas políticas en el palco, Javier Milei brindó un discurso centrado en la reivindicación histórica y económica de Manuel Belgrano, a quien definió formalmente como “un gran promotor de la libertad política y económica”.
El jefe de Estado argumentó ante la ciudadanía que la creación de la insignia patria representó “la representación visible de una causa: la causa de la libertad”. Para concluir la jornada, el Presidente ligó el legado del prócer con la coyuntura del país al señalar: “Mientras haya argentinos dispuestos a defender la libertad, el trabajo, el mérito, la propiedad y la producción, el sueño de Manuel Belgrano seguirá vivo”, antes de cerrar con su tradicional grito de “¡viva la patria!”.