Una sorpresiva y drástica flexibilización en los controles sobre los tipos de cambio financieros sacudió por completo a la City porteña en el inicio de la jornada cambiaria.
En un movimiento estratégico que busca inyectar volumen y previsibilidad al mercado cambiario, la máxima entidad reguladora del mercado de capitales desarmó parte del cepo corporativo que asfixiaba a los principales operadores de bolsa del país. La medida promete dinamizar la oferta de divisas de cara al cierre contable del mes y generar un alivio inmediato en las cotizaciones bursátiles.
El fuerte cambio regulatorio busca apaciguar la volatilidad económica generalizada del país de forma inmediata. A través de un cepo desmantelado de urgencia, la CNV flexibiliza ventas en dólares: ALyC y Agentes de Negociación podrán operar con su cartera propia de manera excepcional. De acuerdo con los detalles normativos publicados en el Boletín Oficial, el organismo implementó una reforma clave a las restricciones vigentes que limitaban con severidad las operaciones de los dólares financieros, alterando sustancialmente las reglas para el dólar MEP y el Contado con Liquidación (CCL).
El pedido del Banco Central: mayor previsibilidad en el dólar financiero
La normativa de emergencia fue dictada a pedido expreso del Banco Central de la República Argentina con el fin de otorgar una mayor estabilidad y fluidez al mercado cambiario regulado. Hasta la firma de esta resolución, los Agentes de Liquidación y Compensación (ALyC) junto a los Agentes de Negociación (AN) que mantuvieran posiciones tomadoras en cauciones, pases o cualquier tipo de financiamiento en pesos tenían terminantemente prohibido ejecutar operaciones de venta de valores negociables con liquidación en dólares. Esta asfixiante traba impositiva aplicaba rígidamente tanto para las transacciones encargadas por sus clientes como para el manejo financiero de su cartera propia.
El nuevo esquema oficial mantiene bajo estricto control y restricción las operaciones de los clientes privados de las financieras, pero abre las compuertas hacia un abanico de excepciones para el patrimonio y la cartera de los propios agentes. Las sociedades de bolsa podrán vender títulos con liquidación en moneda extranjera utilizando su propia cartera de bonos, siempre y cuando la operación no genere un saldo neto positivo en su posición de moneda extranjera general, o bien utilicen el mecanismo oficializado para recomponer sus posiciones en dólares del patrimonio.
La letra chica de la Resolución 1152/2026 y los nuevos límites patrimoniales
La flexibilización financiera quedó estructurada de manera formal mediante la publicación de la Resolución General 1152/2026 del Directorio de la CNV. Las autoridades determinaron límites porcentuales muy precisos para habilitar las ventas con cartera propia: los operadores de bolsa tendrán permitido recomponer su posición en dólares dentro de los límites del 15% de su patrimonio neto total en cualquier momento, estableciendo además un tope de comercialización máxima del 3% por cada día hábil bursátil.
Para evitar maniobras especulativas o desvíos patrimoniales no autorizados, la Comisión Nacional de Valores fijó de forma inamovible el punto de partida técnico para todas las mediciones de los agentes de bolsa. La posición de referencia exacta para la recomposición de los dólares financieros será la existente al 1° de junio de 2026. Los beneficios y las nuevas exenciones cambiarias entraron en vigencia inmediata a partir de este jueves, transformando por completo las condiciones operativas de la City y el goteo de dólares privados hacia el mercado formal.
