El Gobierno nacional y la administración de la Ciudad de Buenos Aires restituyeron las piedras que integran el memorial en homenaje a las víctimas de la pandemia de COVID-19 en Plaza de Mayo.
Las piezas habían sido retiradas de manera preventiva previo a los festejos masivos por el subcampeonato de la Selección Argentina en la Copa del Mundo, con el fin de resguardar su integridad.
El procedimiento se concretó de manera conjunta entre ambas jurisdicciones, devolviendo cada roca con el nombre de los fallecidos a su espacio original frente a la Casa Rosada. Según explicaron fuentes oficiales, la decisión contó con la notificación previa a las familias de las víctimas y respondió a una recomendación técnica de las fuerzas de seguridad para evitar eventuales daños o pérdidas durante las concentraciones populares.
El origen del memorial en Plaza de Mayo
El espacio de conmemoración tuvo su punto de partida el 16 de agosto de 2021, cuando se llevó a cabo la denominada “Marcha de las Piedras”, convocada de manera espontánea a través de redes sociales tras superarse la barrera de las 100 mil muertes por coronavirus en el país.
En aquella jornada, miles de personas se movilizaron tanto a la Plaza de Mayo como a la Quinta de Olivos para depositar rocas grabadas con los nombres de sus familiares y allegados fallecidos, con la premisa de erigir un símbolo de recuerdo permanente. Con el transcurso del tiempo, el lugar consolidó su carácter de tributo público en el centro porteño.
Tras la finalización de los operativos vinculados al evento deportivo, el personal estatal reubicó las ofrendas en el predio, restituyendo el sitio de memoria para los allegados y la comunidad.
