La televisión estatal de Irán confirmó el cronograma oficial para las honras fúnebres de su difunto líder supremo, Alí Jamenei, quien fue asesinado el pasado 28 de febrero en el marco de una masiva ofensiva militar conjunta entre Israel y Estados Unidos
Las ceremonias de Estado, que debieron ser postergadas durante más de cuatro meses debido al estallido de la guerra abierta en la región, se extenderán a lo largo de seis jornadas consecutivas de luto nacional y culminarán con el entierro definitivo el próximo 9 de julio.
Un itinerario de seis días entre las ciudades santas y la capital
La muerte de quien fuera la máxima autoridad política, espiritual y militar del país persa durante casi 37 años representa un quiebre histórico absoluto para el régimen de Teherán. Según el comunicado oficial, el extenso itinerario del sepelio comenzará formalmente el sábado 4 de julio con masivos actos de despedida pública y procesiones oficiales en la capital del país.
Posteriormente, los restos del exlíder supremo serán trasladados hacia la ciudad santa de Qom, el corazón del poder clerical islámico, para recibir los honores correspondientes de la cúpula religiosa. El cierre de los funerales de Estado tendrá lugar el 9 de julio en la ciudad de Mashhad, ubicada en el noreste de Irán. «Jamenei será inhumado en su localidad natal de Mashhad», ratificó la transmisión pública, un destino que posee una altísima carga simbólica para la liturgia chiíta.
Incertidumbre en la sucesión tras los bombardeos
La desaparición física de Jamenei abrió un complejo frente interno respecto a la continuidad del mando en la República Islámica. Aunque formalmente se anunció que el cargo fue heredado por su hijo, Mojtaba Jamenei, la transición política está rodeada de un fuerte hermetismo y misterio.
Desde el día del letal ataque a finales de febrero, el nuevo líder supremo designado no ha realizado ninguna aparición en público ni emitió discursos oficiales. Diversas agencias de inteligencia y fuentes de la región aseguran que Mojtaba sufrió heridas de extrema gravedad durante el mismo bombardeo que terminó con la vida de su padre, lo que alimenta las dudas sobre su verdadero estado de salud y genera una profunda incertidumbre sobre el futuro de la conducción geopolítica de Irán en medio de las negociaciones de paz.
