Un terremoto geopolítico y militar sin precedentes sacude al continente americano tras confirmarse una espectacular operación armada en el norte de Sudamérica.
El comando militar de las fuerzas norteamericanas, en un despliegue de máxima precisión, asestó un golpe mortal en el corazón de la organización criminal más sanguinaria de la región. El fulminante ataque no solo descabezó a una estructura delictiva transnacional, sino que marca un punto de inflexión histórico en el nuevo orden político de la nación caribeña, consolidando una era de intervenciones estratégicas de altísimo impacto.
El fulminante operativo militar modificó por completo el tablero político internacional. La líder opositora venezolana Machado agradece a Trump por actuar contra grupos criminales tras la sorpresiva ejecución. La histórica referente, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, rompió el silencio para respaldar con vehemencia la letal incursión que terminó con la vida del criminal más buscado del continente, exponiendo el inicio de una profunda purga contra las mafias y los grupos armados que azotaron a la población civil durante las últimas décadas.
Ataque rápido y letal del Comando Sur ejecuta al «Niño Guerrero»
El estallido de la crisis militar se originó este viernes, cuando el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció públicamente que el Comando Sur «lanzó un enérgico ataque, rápido y letal para ejecutar con éxito» a Héctor Guerrero. El criminal, mundialmente conocido bajo el alias de «Niño Guerrero», ejercía como el máximo líder del Tren de Aragua, una megabanda calificada formalmente como organización terrorista por Washington. La espectacular incursión armada tuvo lugar en una conflictiva región minera del estado Bolívar, en el sureste de Venezuela, y fue confirmada de manera oficial pocas horas después por las autoridades de Caracas.
A través de un extenso descargo en la red social X, María Corina Machado celebró el «desmantelamiento de grupos armados, organizaciones criminales y mafias que operaron con absoluta impunidad» y que habían expandido sus garras hacia múltiples naciones de la región. La excandidata presidencial fue tajante al denunciar la complicidad histórica que amparaba a estas bandas: «El daño humano, social, ecológico y económico que estos grupos criminales, que nacieron al amparo del chavismo y actúan en complicidad con la tiranía, le han causado a Venezuela es inconmensurable», disparó.
De la captura de Maduro al pacto secreto con Delcy Rodríguez
Este histórico ataque militar se inscribe en la drástica transformación que vive Venezuela desde el pasado 3 de enero de 2026, fecha en la que el presidente Nicolás Maduro fue capturado y depuesto por fuerzas especiales estadounidenses en la ciudad de Caracas. Machado describió este proceso como el inicio de una «nueva etapa» y de una «larga marcha hacia la libertad» motorizada por la administración Trump. Según la dirigente, este quiebre institucional permitió alcanzar hitos que parecían imposibles, tales como el envío de Maduro ante la Justicia internacional, el progresivo desmantelamiento de las alianzas geopolíticas con Rusia, Irán, China y Cuba, y la liberación masiva de presos políticos.
El propio Donald Trump reveló los entretelones de la letal maniobra en el estado Bolívar al asegurar que el ataque fue coordinado minuciosamente con sus «amigos de Venezuela», destacando que la colaboración bilateral actual es «excelente». Por su parte, el Gobierno interino de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez —quien asumió la jefatura del Estado tras la caída y detención de Maduro—, ratificó que la eliminación del «Niño Guerrero» fue el resultado directo de la utilización de apoyo tecnológico especializado y de mecanismos de cooperación de inteligencia entre ambas naciones, las cuales restablecieron de forma oficial sus relaciones diplomáticas en marzo pasado tras siete años de una profunda ruptura.
