En una jornada de máxima expectativa política y económica, el Gobierno nacional se prepara para un anuncio clave.
El presidente Javier Milei hablará esta noche a las 20 en cadena nacional para presentar los ejes centrales de la profunda reforma a la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en un discurso que promete durísimas críticas hacia la clase dirigente tradicional por el manejo histórico de la entidad.
Prohibición de emisión, reservas blindadas y penas de cárcel
El proyecto presidencial busca restringir drásticamente las facultades del Poder Ejecutivo sobre la autoridad monetaria. Entre los puntos sobresalientes de la propuesta se destaca que el BCRA tendrá como único mandato preservar el valor de la moneda local, prohibiendo de forma taxativa el financiamiento directo o indirecto al Tesoro Nacional. Asimismo, la iniciativa establece un régimen donde las reservas internacionales pertenecerán de forma exclusiva al Banco Central sin que el Gobierno pueda disponer de ellas, creando además un esquema de ancla monetaria que fije límites estrictos a la emisión de dinero.
Uno de los aspectos más severos de la ley propuesta radicará en la penalización judicial: Milei impulsará sanciones con penas de prisión para los miembros del directorio de la entidad, funcionarios del Poder Ejecutivo y legisladores que violen o avalen el quiebre de la independencia del BCRA.
Un freno al modelo de 2012 y el choque con la clase política
La medida busca revertir los lineamientos fijados en la reforma del año 2012 impulsada durante la gestión de Cristina Kirchner, la cual había ampliado los objetivos del organismo hacia el desarrollo económico y permitido la utilización de reservas para abonar deuda externa. El jefe de Estado fundamentó su postura recordando que desde la creación del BCRA en 1935 la inflación se disparó en comparación con las etapas previas, calificando a la entidad como una herramienta utilizada por la dirigencia para financiar el déficit fiscal.
Durante el cierre de su alocución, el mandatario ratificará que el Banco Central no puede continuar funcionando como un botín político y sostendrá que esta reforma definirá si el país consolida una moneda fuerte o persiste en un ciclo de emisión descontrolada y crisis recurrentes.
