El cortocircuito político que enfrentó de forma abierta al presidente Javier Milei con su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, comenzó un camino de paulatina desescalada en las últimas horas.
Tras días de alto voltaje institucional, el Palacio de Itamaraty se encamina a autorizar el regreso a Buenos Aires del embajador brasileño Julio Bitelli, dando una clara señal de distensión comercial y política entre ambas naciones sudamericanas.
Gestos diplomáticos, resguardo comercial y señales de Brasilia
El volumen de la controversia «bajó la espuma» debido a la importancia estratégica del intercambio bilateral y al deseo de proteger los intereses económicos compartidos. Pese a que aún no hay un día exacto fijado para el arribo de Bitelli, la medida es inminente y responde a gestos cruzados entre las cancillerías, aunque desde el entorno de Lula remarcaron la seriedad de lo acontecido e insistieron en calificar como «inadmisibles» los exabruptos del mandatario argentino, quien tildó al líder del PT de «basura socialista», «ladrón» y «presidiario».
El malestar internacional se había profundizado previamente tras la visita de Milei a Brasil, en la que brindó un fuerte respaldo a Flávio Bolsonaro de cara a las elecciones presidenciales del 4 de octubre y criticó con dureza al magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien catalogó como «basura calva» por impedirle reunirse con Jair Bolsonaro.
Descarte de ruptura institucional y la postura de la Casa Rosada
Desde el entorno libertario descartan de forma categórica el ofrecimiento de disculpas formales por parte de Milei. Sin embargo, el canciller Pablo Quirno contribuyó al enfriamiento del conflicto al declarar públicamente que la Argentina no contempla bajo ningún aspecto la ruptura de relaciones diplomáticas ni trasladar las diferencias ideológicas al terreno económico.
Estas expresiones fueron bien recibidas por la administración brasileña como una muestra de pragmatismo. En la Casa Rosada coinciden en que la etapa más crítica del contrapunto quedó atrás y confían en restituir la normalidad operativa sin perjudicar el activo flujo de intercambio entre ambos socios comerciales.
