El consumo masivo en la Patagonia continúa mostrando señales de debilidad y la provincia de Chubut se consolida como uno de los distritos más afectados.
De acuerdo con un informe de la Consultora Politikon Chaco, elaborado sobre la base de la Encuesta de Supermercados del INDEC, las ventas en los supermercados chubutenses registraron una caída real interanual del 7,6% durante abril de 2026. Esta cifra representa un descenso significativamente superior al promedio nacional.

A nivel país, la tendencia a la baja se mantiene firme: las ventas totalizaron $2,39 billones en abril, lo que marcó una contracción real del 3,7% interanual. Con este resultado, el comercio minorista encadena cuatro meses consecutivos de retrocesos generalizados en la comparación interanual.
Chubut lidera las caídas en la región patagónica
Durante el cuarto mes del año, los supermercados de Chubut facturaron un total de $67.988 millones a precios corrientes, capturando el 2,8% de la torta de consumo nacional. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación para medir el impacto real, la provincia exhibió un desempeño notablemente inferior al de sus vecinas de la Patagonia:
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Neuquén: +2,6% (una de las únicas tres jurisdicciones del país en alza).
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Río Negro: -0,2%
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Tierra del Fuego: -5,8%
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Santa Cruz: -6,1%
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Chubut: -7,6%
La tendencia negativa se arraiga al analizar el primer cuatrimestre de 2026. Entre enero y abril, el consumo en los supermercados de la provincia acumuló una retracción real del 6,4%, casi el doble de la caída promedio del país, que se ubicó en un 3,3%.
Radiografía del consumo: Las carnes resisten, la indumentaria se desploma
El informe de Politikon Chaco expone un comportamiento dispar y sumamente selectivo por parte de los compradores. De los once grandes rubros analizados por el INDEC, «Carnes» fue el único sector que logró crecer, con una suba real del 8,8% interanual.
Por el contrario, los diez rubros restantes cerraron abril en terreno negativo, evidenciando un fuerte ajuste en el presupuesto de los hogares:
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Indumentaria: -12,5%
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Bebidas: -9,1%
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Panadería: -7,7%
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Verduras y frutas: -7,0%
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Electrónicos: -6,8%
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Almacén: -6,6%
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Lácteos: -4,8%
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Otros productos: -1,9%
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Limpieza y perfumería: -0,8%
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Rotisería y alimentos preparados: -0,4%
Los indicadores reflejan de manera clara que, a pesar de la reciente desaceleración de la inflación, las familias priorizan las compras estrictamente esenciales y recortan de forma drástica el gasto en productos secundarios, textiles o bienes de mayor valor agregado.
