YPF concretó un avance clave para la industria energética nacional al incorporar el primer set de fractura eléctrica para operaciones no convencionales en el país.
El equipamiento, desarrollado por la firma Halliburton, marca un hito en la transformación operativa de Vaca Muerta al ofrecer mayor precisión, potencia y eficiencia en comparación con los sistemas mecánicos tradicionales.
La llegada de esta tecnología fortalece las capacidades de la compañía estatal para responder al ritmo creciente de actividad en el no convencional neuquino, optimizando los tiempos de perforación y reduciendo las necesidades de mantenimiento en locación.
Innovación y estrategia: el plan de YPF en la cuenca
La incorporación del equipo e-fracturing se enmarca en la estrategia corporativa denominada Plan 4×4, cuyo propósito central es escalar la producción de hidrocarburos no convencionales e impulsar la competitividad internacional de la petrolera.
El vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF, Matías Farina, remarcó los objetivos detrás de la inversión: «Estamos incorporando la última tecnología disponible en el mundo para seguir mejorando la productividad, la eficiencia y la competitividad de nuestras operaciones. Nuestro objetivo es claro: convertir a YPF en la compañía de no convencionales más importante del mundo, y eso requiere innovar permanentemente e incorporar las mejores soluciones disponibles para acelerar el desarrollo de Vaca Muerta».
Ventajas técnicas del sistema de fractura eléctrica
A diferencia de los sets convencionales basados en motores diésel de combustión interna, el nuevo sistema eléctrico cuenta con unidades de bombeo capaces de entregar de forma continua hasta 5.000 caballos de fuerza. Esta arquitectura permite realizar ajustes instantáneos en los parámetros operativos durante las maniobras de estimulación en el pozo.
Al disminuir la dependencia de componentes mecánicos complejos, la tecnología de Halliburton eleva los estándares de seguridad, reduce las fallas operativas y contribuye a elevar los parámetros de desempeño ambiental en los yacimientos. Con este despliegue, YPF reafirma su posición de liderazgo en el desarrollo del shale argentino y da un paso firme hacia el escalamiento masivo de sus proyectos de exportación.
