Los últimos informes oficiales confirman una alarmante realidad que golpea de lleno al bolsillo de las familias argentinas: las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas acumulan meses en terreno negativo sin lograr repuntar.
En un escenario marcado por marcadas disparidades de consumo, únicamente los centros comerciales y shoppings lograron anotar leves números en verde, dejando al descubierto dos realidades económicas completamente dispares dentro del mercado interno.
Supermercados y mayoristas sufren siete meses seguidos en rojo
Las ventas en supermercados cayeron un 2,1% interanual durante julio, registrando además un descenso acumulado del 2,7% en lo que va del año. Esta marca consolida el séptimo mes consecutivo en terreno negativo, ya que la última suba interanual se anotó en diciembre con un tímido 0,5%. Asimismo, frente a junio el retroceso fue del 0,7%, registrando una variación de tendencia-ciclo negativa del 0,2%. La facturación total a precios corrientes alcanzó los $2.591 millones (+25,8% interanual), con una venta promedio por metro cuadrado de $777.602 y un ticket promedio de $34.981 (+16,5% interanual).
Entre las categorías con mayor incremento de facturación interanual lideraron «Carnes» (39,5%), «Verdulería y frutería» (30,6%), «Bebidas» (27,7%) y «Lácteos» (25,6%). Al analizar las formas de pago en las grandes cadenas, la tarjeta de crédito se consolidó como la principal opción con $1.086 millones (41,9% del total), seguida por las tarjetas de débito con $672 millones (25,9%), el efectivo con $429 millones (16,6%) y otros medios con $403 millones (15,6%).
Por su parte, el canal mayorista sufrió una caída del 1,1% interanual en julio, acumulando seis meses seguidos en baja desde enero y una contracción de enero a junio del 2,7%. Si bien se registró un repunte del 1,2% en comparación con junio, el indicador de tendencia-ciclo retrocedió 0,3%. En este sector, las ventas sumaron $401 millones (+26,3% interanual) con un promedio de $411.614 por m² y un ticket medio de $47.535 (+31,8% interanual). Los rubros de mayor alza en facturación fueron «Lácteos» (35,9%), «Almacén» (29,6%), «Verdulería y frutería» (28,1%) y «Carnes» (27,7%). Sorprendentemente, en los mayoristas predominaron las alternativas no tradicionales como billeteras virtuales o pagos QR («Otros medios de pago»), captando $134 millones (33,6%), seguidas por la tarjeta de crédito con $105 millones (26,2%), efectivo con $95 millones (23,9%) y tarjeta de débito con $65 millones (16,3%).
Los shoppings rompen la tendencia y se salvan de la caída generalizada
La excepción al complejo panorama comercial estuvo representada por los centros de compras y shoppings, donde las ventas mostraron una expansión interanual del 1,9% en julio. A pesar de marcar la segunda suba del año tras el rebote registrado en mayo (11,9%), el acumulado anual de los shoppings todavía se ubica en terreno negativo con un -2%. Frente al mes de junio, la actividad subió un 0,5%, aunque la tendencia-ciclo cayó 0,7%.
Las ventas totales en este sector sumaron $707 millones, registrando un crecimiento del 23% interanual y un promedio por m² de $681.682. Por regiones geográficas, el volumen de facturación se distribuyó con Gran Buenos Aires a la cabeza acumulando $229,2 millones (+23,9% interanual), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con $208,8 millones (+26%), la Región Pampeana con $145,7 millones (+17,6%), Cuyo con $50 millones (+17%), la Región Patagónica con $37,7 millones (+30,8%) y la Región Norte con $36,3 millones (+22,9%), reflejando que el consumo en espacios de esparcimiento se mueve a un ritmo completamente ajeno al de la canasta básica.
