Coordinación integral de seguridad y un proceso de transición administrativa en la residencia presidencial marcan la actual gestión del coronel Fernando Tereso en Casa Militar.
El Gobierno nacional formalizó una reestructuración profunda en el esquema operativo de la Quinta de Olivos. A partir del anuncio realizado en septiembre, la Casa Militar asumió el control integral de la seguridad y administración del predio presidencial, disolviendo la antigua Administración General e iniciando un traspaso total de bienes en un plazo de 60 días. En el centro de esta reorganización se encuentra el coronel Fernando Alberto Tereso, quien se desempeña desde abril de 2024 como segundo jefe del organismo.
Tereso secundó al general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez en la conducción de la Casa Militar, estructura clave encargada de supervisar los protocolos de protección presidencial y coordinar a las fuerzas destinadas a la custodia del Jefe de Estado y su familia.
Reestructuración integral y contexto institucional
El traspaso dispuesto por el Ejecutivo busca centralizar la gestión interna y elevar los estándares de protección institucional en Olivos y residencias transitorias. Entre los argumentos oficiales manifestados por el Gobierno, la medida responde a la necesidad de facilitar trámites administrativos y acondicionar las instalaciones de cara a eventos de relevancia internacional, tales como las obras y servicios previstos por la visita del papa León XIV a la Argentina.
| Medida adoptada | Plazo de ejecución | Objetivo principal |
| Traspaso de bienes y responsabilidades | Máximo de 60 días | Consolidación operativa en Casa Militar |
| Disolución de la Administración General | Inmediato | Simplificación de trámites y procesos |
| Traspaso integral de seguridad | En desarrollo | Refuerzo de estándares y logística especial |
El paso por el Regimiento de Esquel (2016-2018)
Antes de asumir responsabilidades dentro del esquema de seguridad presidencial, Fernando Tereso encabezó el Regimiento de Caballería de Exploración N° 3 “Coraceros General Pacheco” en la ciudad chubutense de Esquel, rol que ejerció entre 2016 y fines de 2018.
Durante su comando en la cordillera, además de ejecutar los ejercicios operacionales regulares, debió lidiar institucionalmente con el avance de una investigación judicial iniciada por denuncias de acoso sexual y laboral presentadas contra quien se desempeñaba como segundo jefe de la unidad. En aquel contexto de 2018, Tereso se pronunció públicamente para aclarar la postura del Regimiento mientras la justicia continuaba con el proceso de investigación.
Balance operativo y nostalgia al momento del retiro
A finales de 2018, tras cumplir dos años de gestión en Esquel, el entonces teniente coronel confirmó su relevo y analizó los resultados de su gestión en diálogo con el medio local Red43.
“Es una alegría siempre en lo personal disfrutar cada uno de los momentos y más aún cuando uno sabe que todo lo lindo tiene su fin”, expresaba Tereso en sus últimas semanas al frente de la unidad castrense.
Al evaluar las metas alcanzadas durante su período en el sur, el militar enfatizó el cumplimiento integral de los planes de instrucción operacionales:
“En lo personal realmente a uno en este momento le agarra un poco de nostalgia de abandonar en poco tiempo la gestión y el balance es altamente positivo”.
Antes de concluir su ciclo en Chubut, la unidad bajo su mando completó ejercicios de tiro con vehículos tanque SK-105, cursos de exploración con personal de Sarmiento y Puerto Deseado, y despliegues conjuntos en Bahía Solano junto a la Brigada Mecanizada 9, movilizando a cerca de 1.500 efectivos.
Tras su salida de la cordillera y el posterior avance en su carrera militar, Tereso retornó a la escena pública nacional en el área neurálgica que vela por la integridad del Presidente y el funcionamiento logístico de la residencia oficial.
