Emiliano «Dibu» Martínez abrió las puertas de su intimidad y detalló el duro proceso de recuperación que afrontó tras sufrir una fractura en el dedo anular de la mano derecha a pocas semanas de la Copa del Mundo
El arquero titular de la Selección Argentina confesó las dudas que invadieron su cabeza y el enorme esfuerzo a contrarreloj que realiza para custodiar los tres palos del equipo conducido por Lionel Scaloni.
El origen de la alarma: una fractura en la final europea
La lesión del marplatense se produjo el pasado 20 de mayo, apenas 27 días antes del debut mundialista, durante la entrada en calor de la final de la UEFA Europa League donde su club, el Aston Villa, se consagró campeón tras golear 3-0 al Friburgo. Pese al dolor inicial, el arquero completó aquel encuentro, pero las alarmas se encendieron de inmediato en el búnker de la Scaloneta.
Ante el diagnóstico, el arquero de 33 años tomó la firme decisión de evitar el quirófano para no perderse la cita ecuménica, asumiendo un tratamiento alternativo de alto riesgo. «La pasé mal durante la recuperación. Llegué a la concentración en Estados Unidos muy jugado», reveló el guardameta, quien pasó semanas entrenando con un yeso y manteniendo un brazo detrás de la espalda para no resentirse antes del estreno ante Argelia.
Férula incómoda y entrenamientos con pelotas de vóley
A pesar de no estar recuperado al 100%, el referente surgido de Independiente disputó los tres partidos de la fase de grupos utilizando una protección especial que le inmoviliza la zona afectada. Sin embargo, su objetivo es prescindir de este elemento de cara al inicio de los mano a mano eliminatorios:
«La verdad es que me molesta muchísimo, me hace sentir muy incómodo y con el guante muy flojo, pero en la cancha trato de no sufrirlo. Espero poder quitármela para el próximo encuentro», expresó Martínez.
Debido a los cuidados médicos, el «Dibu» todavía no se entrena a la par del resto de sus compañeros. Sus rutinas operativas se desarrollan de forma diferenciada junto al preparador de arqueros, Martín Tocalli, contando con el respaldo solidario de Gerónimo Rulli y Juan Musso, quienes colaboran en ejercicios específicos utilizando pelotas de vóley para amortiguar el impacto en los dedos.
El respaldo de Scaloni y la mira puesta en Miami
El guardameta valoró el apoyo incondicional del cuerpo técnico en los momentos de mayor incertidumbre institucional. «Scaloni me dio muchísimo ánimo al confirmarme que me iba a utilizar llegue al partido que llegue», agradeció el arquero, quien recordó haber pasado noches enteras bajo procesos de drenaje para reducir la inflamación antes de salir a la cancha.
Con el arco invicto en el horizonte y tras clasificar con puntaje perfecto en el Grupo J (3-0 a Argelia, 2-0 a Austria y 2-1 a Jordania), la Selección Argentina ya se enfoca en el cruce de los dieciseisavos de final. El trascendental compromiso frente a la sorprendente Cabo Verde tendrá lugar el próximo viernes 3 de julio en la ciudad de Miami, donde el «Dibu» buscará volver a ser una pieza clave para mantener vivo el sueño del bicampeonato.
