La tarde del centro de la ciudad portuaria se vio completamente sacudida este fin de semana por un impresionante operativo de emergencia de alta complejidad.
Quienes transitaban por la zona céntrica presenciaron una escena dramática de heridos cubiertos de sangre atrapados entre hierros retorcidos, fuego potencial y sirenas ensordecedoras. Sin embargo, no se trató de una tragedia real, sino de un imponente entrenamiento de seis horas consecutivas diseñado para medir la preparación del sistema de rescate local frente al peor de los escenarios posibles.
La masiva simulación obligó a cortar de forma total las arterias comerciales estratégicas, demandando un despliegue sin precedentes de recursos técnicos y humanos. Las maniobras de simulación se extendieron con un realismo impactante frente a la sede central de rescate de la ciudad, dejando asentado bajo la frase clave reglamentaria que Un choque simulado en plena San Martín puso a prueba a Bomberos Voluntarios ante riesgos masivos y simultáneos.
El micro de Ceferino y un camión cisterna: Seis horas de tensión extrema
El tránsito en la calle San Martín quedó completamente interrumpido el sábado 27 de junio entre las 13:00 y las 19:00 horas. La hipótesis planteada para la práctica fue letal: una violenta colisión entre un colectivo de transporte urbano y un camión cargado de combustible inflamable, dejando múltiples pasajeros atrapados dentro de la carrocería del micro y debajo de las ruedas del vehículo de carga pesada. La unidad de transporte público fue facilitada especialmente por Agustín Rossi en representación de la empresa Ceferino, lo que permitió a los rescatistas trabajar con los obstáculos estructurales y las dimensiones exactas de un colectivo real.
La alarma general del cuartel comenzó a sonar a las 15:30 horas, activando el reloj para evaluar con precisión los tiempos de salida de las autobombas, el triage prehospitalario (clasificación de heridos) y el rescate vehicular avanzado. El riesgo de explosión por combustible cambió drásticamente el protocolo de aproximación, forzando a aplicar el riguroso sistema de Comando de Incidentes para dividir las tareas de extinción de fuego, protección de las víctimas y estabilización del perímetro.
Maquillaje profesional e intervención de Tránsito Municipal
Para lograr que el ejercicio rozara el realismo absoluto, una maquilladora profesional caracterizó heridas cortantes, fracturas expuestas y quemaduras graves en un nutrido grupo de aspirantes a bomberos, quienes actuaron como víctimas en medio de gritos de dolor dentro del colectivo accidentado. Asimismo, el personal de Tránsito Municipal brindó un apoyo logístico indispensable para garantizar la seguridad perimetral del entrenamiento, bloqueando las calles laterales y evitando que peatones o curiosos interfirieran en las maniobras de corte de los vehículos con herramientas hidráulicas.
Desde la Asociación de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn calificaron la extensa jornada operativa con un balance sumamente positivo. Las autoridades del cuartel enfatizaron que, en una ciudad caracterizada por un flujo constante de camiones de carga y transporte de pasajeros, estos simulacros no representan una formalidad vacía, sino la única instancia real de detectar fallas de comunicación o descoordinación de roles antes de que los errores cuesten vidas humanas en una emergencia verdadera en las rutas patagónicas.
