Los tres récords que Lionel Messi busca superar en el Mundial 2026.
A sus casi 39 años, Lionel Messi se prepara para lo que muchos consideran su «último baile» en la máxima cita del fútbol. Aunque su vitrina personal ya posee el trofeo más preciado, el astro argentino llega a Norteamérica con la oportunidad de escribir nuevos hitos en los libros de historia de la Copa del Mundo.
El récord de participaciones en ediciones mundialistas
Con su presencia en esta edición, Messi se ha unido al selecto grupo de futbolistas que han competido en seis Mundiales, compartiendo este honor con Cristiano Ronaldo y Guillermo Ochoa. Sin embargo, el argentino tiene la posibilidad de marcar una diferencia simbólica: si salta al campo este martes en el debut frente a Argelia, se convertirá en el primero de este trío en disputar minutos en seis torneos distintos, consolidando una trayectoria que abarca desde Alemania 2006 hasta la actualidad.
La búsqueda de la cima como máximo artillero
En el rubro de los goleadores históricos, Messi registra 13 tantos, quedando a solo tres de los 16 que ostenta Miroslav Klose. El argentino se perfila como el jugador en activo con mayores posibilidades de arrebatarle el récord al alemán en esta edición. No obstante, la competencia es intensa, ya que Kylian Mbappé, con 12 goles en su cuenta personal y una juventud que le otorga mayor margen de maniobra, se perfila como una amenaza directa en esta misma lucha por la cima histórica de la competición.
La marca de victorias en partidos mundialistas
El registro de partidos ganados es, quizás, el más accesible para el capitán de la Albiceleste. Klose se retiró con un total de 17 victorias obtenidas a lo largo de cuatro participaciones, gracias a una trayectoria constante en la que siempre alcanzó, al menos, las semifinales con Alemania. Messi, por su parte, llega a este torneo con 16 triunfos en su historial mundialista. Esto significa que con apenas un par de resultados positivos en la fase de grupos, el argentino podría igualar o superar al alemán, dejando una huella definitiva en una de las estadísticas que mejor reflejan la efectividad a largo plazo en el torneo.
