En una sesión del Comité de Descolonización en Nueva York, el canciller Pablo Quirno denunció la «presencia militar desproporcionada» y la explotación ilegal de hidrocarburos
Antes de exponer, el ministro transmitió la solidaridad del presidente Milei a Venezuela por los recientes terremotos.
Consenso absoluto en las Naciones Unidas
El Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó por consenso un nuevo proyecto de Resolución que exige formalmente al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanudar las negociaciones bilaterales con la República Argentina para hallar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
El documento de respaldo, que fue coordinado técnicamente en la sede de Nueva York por el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, fue copresentado de manera conjunta por Chile y cosechó el aval formal inmediato de delegaciones regionales como Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela. El texto lamenta de forma explícita que, a pesar del abrumador y constante sostén de la comunidad internacional, los canales diplomáticos permanezcan obturados por la reticencia de las sucesivas administraciones de Londres.
Solidaridad previa con Venezuela por los sismos
Al hacer uso de la palabra frente al foro global, el canciller argentino Pablo Quirno inició su alocución oficial expresando las condolencias institucionales del Estado argentino hacia el pueblo y las autoridades venezolanas a raíz del trágico doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que golpeó a la nación caribeña.
«La Argentina quiere expresar sus condolencias y su solidaridad al pueblo venezolano ante la tragedia ocurrida con la sucesión de terremotos. El presidente Javier Milei ha expresado la absoluta disposición de la Argentina para brindar asistencia humanitaria a Venezuela en estos difíciles momentos que les toca atravesar», remarcó el ministro de Relaciones Exteriores de cara al auditorio internacional.
Desmitificación de la autodeterminación y denuncia por Sea Lion
Entrando de lleno en los fundamentos jurídicos e históricos de la posición nacional, Quirno desarmó el argumento británico del principio de libre determinación, catalogándolo como «inaplicable» para este diferendo territorial específico. “En las islas Malvinas no existe un pueblo colonizado que pueda ejercer ese derecho. Existe una población británica implantada por la potencia ocupante luego de la expulsión de las autoridades y de los legítimos pobladores argentinos en 1833”, fundamentó, detallando que de los cerca de 3.000 habitantes permanentes en el archipiélago, menos de la mitad nació en el lugar.
En clave de seguridad y economía estratégica, el canciller denunció la «militarización desproporcionada» que sostiene el Reino Unido en el Atlántico Sur, manteniendo un contingente permanente de aproximadamente 1.200 soldados, una cifra equivalente a casi el 40% de la población civil isleña.
Asimismo, el jefe de la diplomacia argentina expuso la gravedad de los actos unilaterales e ilegítimos cometidos por Londres en materia de recursos naturales renovables y no renovables. El canciller hizo foco directo en los anuncios corporativos realizados en diciembre de 2025 por las firmas petroleras Rockhopper Exploration PLC y Navitas Petroleum Development and Production Limited para la explotación comercial activa del yacimiento hidrocarburífero Sea Lion, ubicado costa afuera en la cuenca Malvinas Norte. Quirno ratificó que, por instrucción directa del presidente Milei, la Argentina ejecutará «todas las medidas legítimas a su alcance conforme al derecho internacional» para salvaguardar sus intereses soberanos frente a este avance sobre los recursos patrios.
Voces de la historia frente a la posición isleña
El reclamo argentino estuvo respaldado en los estrados por los emotivos y fundamentados testimonios de Paula Vernet, descendiente directa de Luis Vernet (quien fuera designado en 1829 como primer comandante político y militar de las islas por las Provincias Unidas del Río de la Plata), y de Guillermo Raimundo Clifton, nieto de un malvinense nacido en 1902 que posteriormente se radicó en la Patagonia. Ambos peticionantes expusieron las raíces genealógicas previas a la invasión y denunciaron que la fisonomía demográfica actual responde a una colonización implantada que se benefició del quiebre de la integridad territorial argentina.
En la vereda opuesta, el isleño Michael Goss intentó defender la postura británica manifestando el rechazo de los habitantes a ser excluidos de las deliberaciones y criticando la cláusula constitucional argentina que fija la recuperación del territorio como un objetivo permanente. Según su visión, el planteo nacional representa «una transferencia de propiedad disfrazada de diplomacia».
Tras la ratificación por consenso en el Comité de Descolonización, Quirno le comunicó el éxito diplomático en Nueva York al presidente Javier Milei, quien recibió de forma óptima el dictamen técnico antes de encontrarse con el canciller en Madrid para continuar con la agenda de trabajo internacional de la comitiva oficial.
