En una maniobra de una envergadura económica sin precedentes que promete dinamitar por completo el fútbol argentino y sacudir el mercado de pases continental, la dirigencia de River Plate aceleró a fondo para concretar un verdadero bombazo.
El club de Núñez avanzó de manera drástica en las negociaciones de las últimas horas para sellar la compra del 100% de la ficha del delantero rosarino Ángel Correa. El club de Núñez busca añadir otra estrella de calibre ecuménico a sus filas, desatando la locura total de los hinchas que ven cómo el plantel se arma con la clara obsesión de arrasar en todas las competencias internacionales.
El ambicioso plan de la Comisión Directiva millonaria no es ninguna casualidad y responde a una estrategia institucional previamente trazada. El mercado de pases del club estará minuciosamente orientado a jerarquizar un plantel que sufrirá una limpieza profunda con numerosas bajas y pocas incorporaciones de extrema jerarquía.
Tras el ruidoso anuncio de la llegada de Nicolás Otamendi, la mesa chica del club confía ciegamente en abrochar a «Angelito» antes de que finalice la semana para transformarlo en el nuevo dueño de las ovaciones del Monumental.
Operación de 15 millones de euros: Longoria y Coudet quieren el cierre inmediato
Los detalles de la mega operación financiera se manejan al más alto nivel internacional. En las últimas horas se constató que Correa —quien actualmente se encuentra en Madrid por motivos comerciales tras inaugurar un complejo de canchas de paddle— mantuvo una reunión clave con los máximos dirigentes del Atlético de Madrid. El club «Colchonero» posee el derecho al cobro de 2 millones de euros por la ficha del jugador, mientras que los 13 millones restantes de la tasación pertenecen a los Tigres de México. La ingeniería que comanda el director deportivo de River Plate, Pablo Longoria, apunta a limar el monto global de 15 millones de euros para sellar el traspaso definitivo.
La novela ingresó en su etapa de definiciones y en Nueva León dan por hecho que no volverán a ver al atacante con la camiseta felina. El director técnico del Millonario, Eduardo Coudet, le exige celeridad a la directiva con un objetivo inmediato: anhela encontrarse cara a cara con el delantero directamente en la ciudad de Alicante, España, donde la delegación de River dará inicio a sus exigentes trabajos de pretemporada a partir del próximo 21 de junio. Si la dirigencia logra acordar el punto medio con el club mexicano, Correa viajará de forma directa a territorio europeo en un plazo máximo de diez días para ponerse bajo las órdenes del «Chacho».
De ser el rey de México a forzar su desembarco en el Estadio Monumental
La desesperación de River por el atacante se fundamenta en su avasallante y reciente nivel futbolístico. Ángel Correa lleva apenas un año vistiendo los colores de Tigres —entidad mexicana que desembolsó 9 millones de euros por su pase—, pero ese breve periodo le bastó para transformarse en la máxima figura de la Liga MX. El ex San Lorenzo selló una temporada de ensueño tras registrar una impactante estadística de 23 goles y 13 asistencias en 54 partidos oficiales, siendo su última gran acción el penal ejecutado con maestría en la gran final frente al Toluca.
Para el estratega de Tigres, Guido Pizarro, el delantero rosarino representa una pieza absolutamente insustituible para el armado del equipo de cara al próximo semestre. Si bien la intención del conjunto de Monterrey era retenerlo a toda costa bajo promesas de mejoras contractuales, el deseo del futbolista de regresar a la Argentina para vestir la banda roja inclinó definitivamente la balanza. Ante la millonaria propuesta de River que roza los 13 millones de euros exigidos por la cúpula mexicana y la enorme presión que ejerce Correa para forzar su salida, el desenlace de la novela parece estar completamente sentenciado.
