Las variables financieras de la Argentina registraron un respiro técnico dentro de una rueda caracterizada por la volatilidad global y local
El índice de riesgo país que confecciona el banco de inversión JP Morgan interrumpió su marcada tendencia bajista y experimentó una suba marginal de 10 unidades, posicionándose en los 435 puntos básicos. Pese a este leve incremento diario, el indicador soberano consolida un escenario de solidez macroeconómica al sostenerse en valores mínimos que no se observaban desde mayo de 2018.
Corrección en el panel Merval, ADRs a la baja y la expectativa por MSCI
El mercado accionario local sintió el impacto de una toma de ganancias generalizada. El índice de referencia S&P Merval retrocedió un 2,6% en pesos para ubicarse en las 3.265.284,62 unidades, mientras que la medición en moneda extranjera acusó una pérdida del 3,5%. En la plaza de Nueva York, la Agencia Noticias Argentinas verificó un comportamiento similar en los certificados de depósito argentinos (ADR), donde la mayoría de las especies operó en terreno negativo. En ese marco adverso, solo mostraron ganancias marginales Ternium (0,1%), Globant (0,8%) y Mercado Libre (1,2%).
Toda la atención de los operadores de la City local y de Wall Street permanece concentrada en un hito clave que ocurrirá en las próximas jornadas: la potencial reclasificación financiera del país por parte de la firma MSCI (Morgan Stanley Capital International). Actualmente, la calificadora mantiene a la Argentina fuera de sus índices tradicionales de inversión, pero los analistas anticipan un posible ascenso a la categoría de «Mercado Frontera». Aunque representa un escalón inicial, este cambio normativo convalidaría un drástico cambio de tendencia y abriría las puertas al ingreso de nuevos fondos internacionales de inversión institucional.
El impacto geopolítico mundial: colapso del petróleo por debajo de los u$s80
El comportamiento de los activos domésticos estuvo fuertemente condicionado por un histórico reordenamiento del mercado energético global. El precio internacional del petróleo sufrió un severo desplome y perforó la barrera de los u$s80 por barril. Este quiebre de precios se desató de inmediato tras conocerse el entendimiento diplomático alcanzado entre Estados Unidos e Irán, el cual pone fin formal a las hostilidades bélicas en la región de Medio Oriente.
Las mesas de operaciones internacionales ya dan por descontado el éxito del tratado y comenzaron a estructurar sus portafolios bajo la certeza de que el Estrecho de Ormuz quedará plenamente operativo para el tránsito fluvial seguro. Al normalizarse la navegación por esta vía marítima clave —por donde circula aproximadamente el 20% del crudo disponible a nivel mundial—, los temores sobre un desabastecimiento energético global se disiparon de golpe, empujando la cotización del barril a la baja y reconfigurando los flujos comerciales de las principales potencias económicas.
