Consultoras privadas proyectan un piso del 1,6% al 1,9% mensual impulsado por regulados, combustibles y la estacionalidad de fin de año. Los economistas ven «desafiante» cumplir con las previsiones del Presupuesto y ubican el cierre de 2026 en torno al 30,5%.
Tras la desaceleración registrada en agosto, la dinámica de los precios volvió a mostrar signos de aceleración. De acuerdo con los relevamientos de las principales consultoras privadas, la inflación de octubre se ubicará entre el 1,6% y el 1,9%, una cifra que pone bajo tensión la meta de inflación del 29% anual proyectada por el Gobierno nacional en el marco del Presupuesto 2027.
El panorama se ve condicionado por el ajuste en precios regulados —como medicina prepaga, transporte y combustibles—, sumado a la incidencia estacional de los últimos meses del año. Ante este escenario, la previsión oficial requeriría un promedio mensual no mayor al 1,55% entre septiembre y diciembre, un umbral que los analistas consideran difícil de perforar.
Respecto al sendero de desinflación, el presidente Javier Milei aseguró recientemente: “Si no hubiéramos tenido que enfrentar el intento de siete golpes de Estado, 40 leyes intentando romper el equilibrio fiscal, la gente haciendo actos terroristas en la calle y algunos jugadores de mercado con ganas de romper todo, la inflación ya estaría empezando con cero hace rato”.
Las proyecciones de los analistas para octubre
Las estimaciones de los equipos económicos difieren levemente del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que preveía un 1,6% para el décimo mes del año:
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GMA Capital: Proyecta un IPC del 1,8% para octubre. La economista Rocío Bisang remarcó que “más allá de los aumentos en precios regulados, como prepagas y transporte, creemos que va a ser clave seguir de cerca la evolución de los precios de los combustibles, en particular frente a la dinámica del conflicto entre Irán y Estados Unidos, y el impacto que puedan tener los cambios vinculados al régimen de Zonas Frías sobre las tarifas, en caso de que entren en vigencia este mes”.
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Analytica: Prevé una inflación del 1,9%. Su director, Claudio Caprarulo, explicó que juega en contra el arrastre estadístico por la suba de combustibles de septiembre, aunque destacó como factor favorable la desaceleración en productos estacionales como las verduras.
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Invecq: Estimó un piso cercano al 1,9%. El economista Manuel Cerdan señaló que “el impulso vendría principalmente de los servicios, tanto públicos como privados”, calificando la meta del 29% como “no imposible, pero sí desafiante”.
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C&T Asesores Económicos: Su director, Camilo Tiscornia, estimó que el índice se ubicará cerca del 1,7%, tras haber calculado un 1,9% para septiembre.
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Eco Go: Proyecta un rango entre el 1,6% y 1,7%. El economista Lucio Garay Méndez indicó que “estacionales debería pegar la vuelta y traccionar hacia abajo”, al tiempo que destacó: “Con la actividad haciendo serrucho, los salarios que no recuperan poder adquisitivo y la estabilidad cambiaria, la presión sobre la inflación disminuye”.
La estacionalidad de fin de año y el cierre de 2026
Un punto de coincidencia entre los consultados es la dificultad para lograr una reducción marcada del IPC durante el último bimestre.
Sobre las posibilidades de converger al objetivo presupuestario, Bisang precisó: “Vemos difícil alcanzar esa cifra. Si tenemos en cuenta que las mediciones de alta frecuencia ya anticipan una inflación para septiembre cercana al 2%, la variación de los precios para el resto de los meses debería ser incluso inferior al 1,6% para llegar al 29%”.
A esto sumó la presión de los meses estivales: “Noviembre y diciembre son dos meses que suelen ser un poco más complicados en términos de precios por la propia dinámica estacional que traen el comienzo de las vacaciones y las fiestas. Resulta poco probable que veamos una baja muy marcada justo en ese período”. En esa línea, desde GMA Capital prevén un cierre anual del 30,5%.
Por su parte, Garay Méndez observó una contención por el lado de las decisiones oficiales: “hay un mayor esfuerzo del Gobierno en bajar la inflación desde el lado de regulados, con la postergación de aumentos en tarifas energéticas y de transporte”. De todas formas, concluyó que “a este ritmo, el año cerraría con un IPC de 30%. No luce ambiciosa la cifra base del Presupuesto, pero se requiere de mayor viento de cola para lograrla”.
