El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, brindó este lunes sus primeras declaraciones públicas tras el histórico anuncio del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán
En una conferencia de prensa televisada, el mandatario israelí respaldó los resultados de la reciente ofensiva bélica y aseguró de forma contundente que la campaña militar conjunta que desplegaron las fuerzas de Tel Aviv y Washington logró neutralizar de forma definitiva la capacidad atómica de la República Islámica, salvando al país de lo que definió como un peligro de «muerte masiva» y destrucción total.
El fin de la amenaza atómica y el derecho a réplica ante posibles ataques
Netanyahu buscó capitalizar políticamente el desenlace del conflicto ante la opinión pública de su país. «Lo más importante es que salvamos al Estado de Israel de la amenaza de la aniquilación nuclear. ¿Y qué significaría eso? Significaría que millones de ciudadanos israelíes estarían en grave peligro», enfatizó frente a los medios. El líder de la coalición gobernante remarcó que, gracias al despliegue militar del último tiempo, se logró desmantelar una amenaza existencial que las administraciones previas habían evitado afrontar de manera directa durante años.
A pesar de que el pacto diplomático entre Washington y Teherán establece un cese de hostilidades inmediato, desde la Casa Blanca aclararon que el memorando de entendimiento no obliga a Israel a retirarse de forma inmediata del sur del Líbano, uno de los puntos de mayor fricción en las negociaciones de paz. Altos funcionarios norteamericanos explicaron que el tratado funciona como un alto el fuego estricto, pero que preserva el derecho de defensa de Israel: si la administración iraní no logra contener las agresiones de la milicia Hezbolá sobre los centros urbanos israelíes, Tel Aviv tendrá el aval internacional para responder militarmente.
Zonas de seguridad profundas en Gaza, Líbano y Siria
Ante las fuertes críticas internas que acusaban a su gobierno de ceder soberanía y aceptar limitaciones impuestas por la diplomacia estadounidense, Netanyahu fue tajante sobre el despliegue de sus tropas en la región. El primer ministro ratificó que las fuerzas armadas no abandonarán las posiciones territoriales conquistadas durante la guerra y que las fronteras permanecerán blindadas para evitar rebrotes terroristas en el corto plazo.
«Hemos establecido zonas de seguridad profundas alrededor de Israel: en Gaza, en el Líbano y en Siria», detalló el mandatario, citando los reportes estratégicos del Times of Israel. Netanyahu concluyó su mensaje advirtiendo que la presencia militar israelí en esos territorios periféricos se mantendrá «el tiempo que sea necesario» para garantizar la protección de la población civil, marcando la cancha sobre las condiciones reales en las que se implementará la tregua regional del fin de semana.
