La presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, decidió no asistir este martes al encuentro convocado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la Casa Rosada.
La ausencia de la legisladora marca un nuevo gesto de diferenciación con el núcleo del Poder Ejecutivo, justo en la antesala de una posible interpelación impulsada por la oposición en el Congreso de la Nación.
Adorni había citado a los 21 integrantes de la bancada oficialista con el propósito oficial de “conversar acerca de la dinámica del Congreso durante el segundo semestre del 2026”. Para dinamizar el intercambio, la Jefatura de Gabinete diagramó el esquema de trabajo dividiendo a los parlamentarios en tres turnos a lo largo del día. Desde el Gobierno nacional esperaban asistencia perfecta; sin embargo, el faltazo de Bullrich expuso las grietas internas.
El origen del conflicto: cuestionamientos patrimoniales y ética pública
La distancia entre la senadora y el ministro coordinador se profundizó a raíz de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que salpica al jefe de Gabinete. Semanas atrás, la exministra de Seguridad le había exigido públicamente al funcionario que adelantara la presentación de su declaración jurada. Tras analizar las explicaciones de Adorni, Bullrich fue tajante respecto a las inconsistencias detectadas:
“Esto es más que un error, esto es una omisión ética. Y nuestro gobierno tiene la moral como política de Estado”, sostuvo Bullrich en declaraciones periodísticas.
La legisladora, quien ya había manifestado su preocupación en las reuniones de gabinete y ante el propio presidente Javier Milei, completó su postura señalando la gravedad institucional del panorama: “Ahora, será la Justicia la que tendrá que determinar”.
A este conflicto patrimonial se suman otros desacuerdos recientes de la senadora, tales como sus críticas a las restricciones de prensa en la Casa Rosada y su inicial rechazo al retiro del pliego de la jueza María Verónica Michelli, argumentando “razones de conciencia”.
La paradoja del Senado: coordinar la defensa a pesar de las diferencias
Pese al marcado distanciamiento político, Patricia Bullrich mantiene su rol institucional como la encargada de coordinar la estrategia defensiva de La Libertad Avanza en la Cámara Alta, con el objetivo de blindar a Adorni frente a la ofensiva opositora en la sesión prevista para este jueves.
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La disputa por los votos: Inicialmente, la senadora evaluó permitir que la interpelación se tratara con mayoría simple. No obstante, la Casa Rosada impuso el criterio de exigir una mayoría agravada de dos tercios para debatir iniciativas sin dictamen previo de comisión.
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El fantasma de la censura: Bullrich convocó a una reunión de Labor Parlamentaria para rediscutir los consensos alcanzados y advirtió sobre los riesgos institucionales en el recinto: “Si ese proyecto de interpelación tiene una mayoría, eso podría llevar o no a una moción de censura”.
Si el oficialismo logra imponer su postura y bloquear el tratamiento directo este jueves, el jefe de Gabinete ganará aire. En caso contrario, Manuel Adorni se verá obligado a comparecer ante el Senado el próximo 2 de julio, el mismo día en que reglamentariamente debe rendir su informe periódico de gestión.
