Un monumental y milimétrico acuerdo político de último momento sacudió las estructuras del Congreso de la Nación en este invierno de 2026.
Ante la inminencia de un golpe legislativo que amenazaba con exponer de la peor manera a uno de los hombres más poderosos del Ejecutivo, los principales operadores de la fuerza gobernante activaron un plan de emergencia entre las sombras. La maniobra, tejida a contrarreloj en los despachos parlamentarios, logró desarticular una peligrosa avanzada que buscaba sentar en el banquillo de los acusados a la máxima figura de la Jefatura de Gabinete.
El operativo de contención y blindaje parlamentario se concretó tras ceder ante reclamos puntuales de los sectores dialoguistas. Tal como se reveló en los pasillos parlamentarios, cómo se gestó la jugada de ajedrez del oficialismo para desinflar la sesión opositora por Adorni se convirtió en el eje de las discusiones en la Cámara Baja. La Libertad Avanza logró sellar un pacto de control de daños con el PRO, la UCR, Innovación Federal y otros bloques afines para hacer caer la sesión especial que estaba convocada de manera urgente para este martes a las 14 horas.
Comisiones abiertas y el truco reglamentario para ganar tiempo
El acuerdo alcanzado con la oposición blanda estipula la apertura formal de la comisión de Asuntos Constitucionales para el próximo martes 30 de junio. Allí se debatirán los seis expedientes que exigen la interpelación y una dura moción de censura contra el jefe de Gabinete, motivada por el impactante incremento patrimonial que experimentó desde que asumió como funcionario público. Con esta jugada reglamentaria, el oficialismo no solo evitará el escándalo de ver al funcionario acorralado en el recinto, sino que ganará una semana de «descanso» político, estirando los plazos de discusión hasta después del Mundial de fútbol y el inicio de las vacaciones de invierno de 2026.
La trampa detrás de esta maniobra radica en un astuto detalle reglamentario: se evitó convocar a un plenario conjunto con la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento. Dado que los pedidos de interpelación requieren la firma obligatoria de ambas comisiones para llegar al recinto, el oficialismo retendrá el control total de los tiempos sin plazos perentorios para dictaminar. De esta manera, el kirchnerismo, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica y Encuentro Federal vieron frustrado su plan original, que consistía en usar una mayoría simple para imponer un cronograma de urgencia.
Feroz interna entre aliados por los «Republicanos Selectivos»
La resolución generó fuertes réplicas y pases de factura en el arco político. El diputado nacional por Provincias Unidas, Pablo Juliano, estalló de furia y calificó irónicamente a sus pares de la UCR y el PRO como «Republicanos Selectivos». El legislador bonaerense sentenció con dureza: «El oficialismo y sus aliados protegen a Adorni, cuando lo que se debe hacer es cuidar a los argentinos de funcionarios como Adorni. Valores tergiversados». En la vereda opuesta, diputados aliados justificaron el pacto argumentando a la agencia de noticias que la apertura de la comisión les da el equilibrio justo: demuestran ante la sociedad que el tema no se esconde bajo la alfombra, pero salvan al Gobierno de una emboscada de la oposición dura.
Con el peligro por el escándalo patrimonial totalmente desactivado y la sesión de interpelación dada por muerta, el oficialismo logró recuperar el control absoluto de la agenda legislativa de la Cámara de Diputados. En una demostración de fuerza, el titular del cuerpo, Martín Menem, convocó de inmediato a una nueva sesión especial para este miércoles al mediodía. En dicho debate, la Libertad Avanza buscará dar media sanción a los polémicos acuerdos de conciliación entre el Estado argentino y dos grupos de acreedores privados, además del tratamiento del denominado Súper RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones) enfocado en el desarrollo de nuevas industrias.
