Una verdadera ebullición política y social se desató en los pasillos de la Casa Rosada tras revelarse el nuevo y sideral reordenamiento de las fortunas personales que componen el entorno más íntimo del presidente Javier Milei.
La presentación de los documentos financieros obligatorios, que venía sufriendo severos retrasos, encendió las alarmas de la opinión pública por los exorbitantes porcentajes de ganancias que exhiben los funcionarios en sus cuentas personales. Mientras los índices económicos de la ciudadanía se mantienen bajo estricta austeridad, el núcleo duro del Gobierno consolidó un crecimiento financiero que desafía cualquier lógica del mercado tradicional.
La publicación de estos balances impositivos generó un cimbronazo institucional inmediato. De acuerdo con el análisis detallado de los documentos oficiales presentados ante la Oficina Anticorrupción (OA), el «efecto cripto»: Adorni multiplicó su patrimonio y escala posiciones entre los más ricos del Gabinete de manera contundente. Expone cómo el ministro coordinador logró capitalizar sus activos a niveles estratosféricos, colocándose en el podio de los integrantes más acaudalados del Poder Ejecutivo libertario.
Del barro al oro: Un crecimiento del 775% bajo el ala del Bitcoin
La polémica declaración jurada (DDJJ) correspondiente al período fiscal 2025 presentada por Manuel Adorni dejó al descubierto una evolución patrimonial escalofriante. El documento público blanqueó de forma oficial una fortuna total que asciende a la astronómica cifra de $944.575.052 en moneda nacional. Este impactante número contrasta de manera directa e indiscutible con los $107,8 millones con los que el funcionario pisó por primera vez los despachos públicos al inicio de la gestión. La brecha representa un brutal incremento nominal del 775% en pesos argentinos.
Al momento de justificar semejante despegue económico ante las autoridades de control, el jefe de ministros atribuyó el fenómeno al flujo de sus ahorros en dólares de origen informal —los cuales admitió haber omitido declarar ante el fisco en periodos anteriores— y a una presunta y oportuna inversión en la criptomoneda Bitcoin realizada en el lejano año 2013. Este «efecto cripto» no solo salvó sus finanzas personales, sino que le permitió escalar posiciones a pasos agigantados dentro de la jerarquía de los ministros más ricos, superando con creces los promedios de actualización por inflación del resto de los mortales.
La ola de los millones: Milei, Karina y Caputo también ganan
El fenómeno de enriquecimiento en la cúpula estatal no se limita exclusivamente a la Jefatura de Gabinete. El informe pericial detalla que la secretaria general de la Presidencia y hermana del mandatario, Karina Milei, experimentó un salto patrimonial del 569%, pasando de tener apenas $1,7 millones al aterrizar en la función pública a registrar $11 millones en su última rendición. Por su parte, el jefe de la cartera de Hacienda, Luis “Toto” Caputo, consolidó su liderazgo absoluto en el ranking de millonarios: su riqueza escaló de $2.307 millones a la estrafalaria suma de $11.851 millones, marcando un ascenso neto del 413%.
El propio presidente de la Nación, Javier Milei, reportó un incremento sustancial en sus arcas privadas, logrando que sus ahorros treparan de $54 millones a $206 millones, lo que equivale a un avance del 276%. En la misma sintonía ascendente, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, pasó de registrar $52 millones a acumular $78 millones hacia fines de 2024, reflejando un crecimiento del 149%. Finalmente, las declaraciones juradas muestran que el canciller Pablo Quirno —quien inició su camino en la gestión libertaria como secretario de Finanzas— ajustó sus bienes en sintonía con las variables macroeconómicas, declarando $160 millones en sus inicios y alcanzando los $438 millones en su última presentación formal ante el Estado argentino.
