La cordillera chubutense empezó a pintarse de blanco y encendió los motores para los meses más fuertes del año
Las zonas altas que rodean a la ciudad cordillerana registraron este jueves su primera nevada de la temporada, renovando las expectativas del sector turístico y de los prestadores de servicios que ya miran de reojo el inicio de las actividades invernales.
El fenómeno meteorológico se venía anticipando con un alerta naranja emitido por Protección Civil Municipal. Mientras que en el casco urbano de Esquel las precipitaciones se manifestaron en forma de lluvias intensas por momentos, en las cotas más elevadas la nieve se acumuló con fuerza, transformando por completo el paisaje de la región.
Expectativa en La Hoya y alivio hídrico para la región
Esta primera nevada representa un guiño fundamental para el Centro de Actividades de Montaña La Hoya. El inicio de la acumulación en las pistas genera un clima de enorme optimismo para los amantes del esquí y el snowboard, apurando las reservas de cara a una temporada invernal que promete reactivar con fuerza la economía local.
Más allá del innegable impacto económico y recreativo que genera el turismo de nieve, estas precipitaciones trajeron una excelente noticia para los servicios públicos de la localidad. La acumulación de nieve y las lluvias intensas funcionan como un alivio clave para las tomas de agua que abastecen la red de suministro del casco urbano, asegurando la sustentabilidad de las reservas hídricas fundamentales para el consumo diario de la comunidad.
