El escenario financiero local empieza a mirar de reojo el mediano plazo
Tras la reciente licitación del 10 de junio, donde el Tesoro Nacional incorporó tres nuevos bonos duales CER–TAMAR (con vencimientos escalonados entre diciembre de 2028 y junio de 2030), los analistas de la city porteña comenzaron a trazar estrategias de cobertura. Desde la firma Criteria señalaron que, a medida que se acerque el calendario para las elecciones 2027, la volatilidad política obligará al Gobierno a endurecer las condiciones monetarias, abriendo la puerta a una inminente suba de tasas reales para contener las presiones cambiarias e inflacionarias.
El potencial de los bonos duales y los tres escenarios del Tesoro
Actualmente el mercado cuenta con cinco instrumentos de esta naturaleza. Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, destacó que estas herramientas poseen un fuerte potencial de suba si las tasas reales (medidas como el promedio de la tasa TAMAR menos la inflación) abandonan el terreno negativo en el que se asentaron tras las elecciones legislativas de 2025. El atractivo principal de los duales radica en que funcionan como un escudo estratégico: garantizan el ajuste inflacionario por CER como piso, pero permiten capturar ganancias extras si el Banco Central convalidara un escenario de estrés monetario.
Para evaluar el rendimiento de estos activos frente a las elecciones 2027, los especialistas diseñaron tres proyecciones bien diferenciadas de cara al vencimiento de los títulos:
-
Escenario A (Tasas negativas): Asume que las condiciones se mantienen en los niveles actuales de pax cambiaria. La opción TAMAR no se dispara y el bono rinde exclusivamente bajo el ala del ajuste por inflación (CER).
-
Escenario B (Tasas neutrales): Proyecta una convergencia del mercado donde las tasas de interés reales orbitan cerca del 0%.
-
Escenario C (Tasas positivas): Contempla un escenario de tensión preelectoral con tasas reales positivas del 4,2% en promedio. Este contexto de volatilidad es el más favorable para los duales, ya que maximiza el valor de la cláusula TAMAR.
Advertencia para el corto plazo debido a la alta volatilidad
A pesar de que estos activos se presentan como una de las opciones más atractivas para surfear la incertidumbre de las elecciones 2027, los asesores financieros piden manejarse con extrema cautela. Al tratarse de instrumentos con vencimientos a largo plazo (2028, 2029 y 2030), poseen una elevada duration.
Esta característica técnica implica que cualquier mínimo chispazo en las variables macroeconómicas o un cambio imprevisto en la política monetaria del BCRA puede traducirse en oscilaciones bruscas en sus precios de mercado. Por este motivo, se desaconseja su uso para inversores con perfiles de corto plazo o perfiles conservadores que no estén dispuestos a tolerar variaciones diarias significativas en sus carteras de inversión.
