Una feroz interna de poder y cajas millonarias mantiene en vilo al arco político nacional en las horas más dramáticas para el Gobierno libertario.
Tras confirmarse la salida inminente del jefe de Gabinete, las miradas no solo se posan sobre el inminente relanzamiento de la gestión presidencial, sino sobre el escandaloso destino de los puestos más codiciados y mejor remunerados dentro de las empresas bajo control estatal. La salida del funcionario desató una batalla subterránea por sillones estratégicos que mueven presupuestos colosales en dólares.
El desplazamiento del desgastado funcionario, jaqueado por graves acusaciones, abrió un complejo frente de reordenamiento corporativo. El principal interrogante institucional radica en saber Si Adorni deja de ser Jefe de Gabinete, ¿que pasará con su puesto en YPF?, abriendo un abanico de especulaciones sobre si el funcionario mantendrá sus privilegios económicos en la petrolera de bandera o si abandonará definitivamente la función pública.
La jugada secreta en Olivos y el regreso del «Triángulo de Hierro»
La renuncia de Manuel Adorni ya está completamente pactada. Esta misma tarde, el presidente Javier Milei recibirá al funcionario en la Quinta de Olivos para sellar su salida, planificando el anuncio oficial de forma quirúrgica para antes del inicio del trascendental partido de la Selección argentina contra Jordania por el Mundial 2026. Tras haber intentado sin éxito desviar el foco de las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito que acorralan al ministro, el mandatario finalmente decidió quebrar su estrategia de respaldo absoluto para evitar un mayor costo político sobre la marca gubernamental.
El apuntado de urgencia para ocupar la vacante es Diego «El Colo» Santilli, quien ingresó a las filas de La Libertad Avanza como ministro del Interior a finales de octubre pasado tras el desplazamiento de Lisandro Catalán. En tiempo récord, Santilli logró ganarse la confianza ciega de Javier Milei, Karina Milei y Santiago Caputo, los integrantes del denominado «triángulo de hierro». De concretarse su asunción formal en las próximas horas, la Jefatura de Gabinete volvería a absorber bajo su órbita directa al Ministerio del Interior, centralizando la botonera política del país.
El botín de YPF: Millones en dólares, directores de elite y el desplazamiento de Francos
El verdadero nudo del escándalo gira en torno a la estructura jerárquica de la petrolera estatal, cuyo directorio está compuesto por 18 ejecutivos de alto rango que varían según su escala y clase, compartiendo mesas de decisiones con figuras del calibre de Lisandro Catalán y el exdiputado del PRO, Martín Maquieyra. Por estricta normativa institucional, al ser nombrado Jefe de Gabinete, Adorni pasó a ocupar de manera automática el codiciado puesto de Director Titular Clase A en representación directa del Estado nacional.
Con su renuncia ejecutada, el gran misterio radica en saber si Adorni exigirá como premio consuelo ser reubicado en el puesto de Director Clase D. Si Adorni decide continuar dentro de la estructura de YPF, su desembarco provocaría el desplazamiento inmediato de Guillermo Francos —exjefe de ministros hasta noviembre del año pasado—, quien actualmente ocupa ese sillón inferior. Asimismo, la estratégica e influyente silla de Director Clase A que deja vacante Adorni pasaría a ser ocupada de forma directa por Diego Santilli en su nueva condición de jefe de los ministros.
