Las condiciones climáticas extremas en los Estados Unidos alteraron por completo los planes de la selección de España en la antesala de la final del Mundial 2026 contra la Selección argentina.
El último entrenamiento del combinado europeo debió suspenderse de urgencia debido a una fuerte tormenta eléctrica, obligando a los futbolistas a modificar su rutina de preparación de cara al partido decisivo de este domingo.
La delegación debió abandonar el campo de juego de las instalaciones del Melanie Lane Training Ground en Nueva Jersey y trasladarse de inmediato a los sectores internos para resguardar la integridad física de los deportistas y del cuerpo técnico.
Alerta por rayos y activación bajo techo
El contratiempo se originó en horas de la mañana, justo cuando los cronistas e integrantes de la prensa internacional se acomodaban en las adyacencias del terreno de juego para realizar la cobertura habitual de los primeros minutos de la práctica.
«Todos a cubierto. Que los medios vuelvan a ponerse a refugio», anunciaban de forma urgente los trabajadores de la FIFA cuando los periodistas arribaban al césped donde la selección de España debía comenzar su entrenamiento.
La orden respondió al estricto protocolo de seguridad estadounidense, el cual determina que ante la detección de actividad eléctrica se debe detener cualquier labor al aire libre y aguardar un período mínimo de treinta minutos. Tras cumplirse la media hora de espera inicial en Nueva Jersey —un escenario que el plantel ya había vivido durante su concentración previa en Chattanooga—, los rayos persistieron y los organizadores determinaron la cancelación definitiva de la sesión en campo abierto.
Ante esta situación, la entidad que rige el fútbol ibérico emitió un reporte oficial detallando los pasos a seguir por el plantel conducido por Luis de la Fuente. «El entrenamiento de la selección española sobre los campos de las instalaciones de Melanie Lane Training Ground de New Jersey se ha suspendido siguiendo el Protocolo de seguridad sobre tormentas de Estados Unidos. Los jugadores están tenido una sesión de activación en las instalaciones interiores», precisó el comunicado de la Real Federación Española.
Alerta ambiental en Nueva Jersey por el humo de incendios
A las complicaciones provocadas por la tormenta se suma una profunda preocupación en la región de Nueva York y Nueva Jersey por la drástica degradación en la calidad del aire. Un denso bloque de humo, proveniente de los incendios forestales que afectan a Canadá y al estado de Minnesota, avanzó sobre el noreste estadounidense a pocos días de celebrarse la final de la Copa del Mundo.
Las estaciones de monitoreo ambiental calificaron la atmósfera local como «insalubre para grupos sensibles», abriendo interrogantes sobre el desarrollo del partido, que está pautado para disputarse en un estadio a cielo abierto y sin techo retráctil.
Al respecto, los expertos advierten sobre las consecuencias de exponerse a estas partículas contaminantes. «Las zonas donde el humo es más denso pueden provocar problemas respiratorios. Por lo tanto, aquellas personas que sean un poco más sensibles o que padezcan problemas respiratorios quizá deban permanecer en el interior el mayor tiempo posible», declaró a Reuters en una entrevista el meteorólogo Alex DaSilva, de AccuWeather.
El origen de la nube contaminante radica en la gravedad de los focos ígneos del norte del continente. En Canadá, las autoridades de Ontario solicitaron apoyo aéreo al gobierno federal para evacuar comunidades remotas. En lo que va del año, los incendios forestales ya arrasaron 1,9 millones de hectáreas, una cifra que, aunque se mantiene por debajo de los registros históricos de 2023 y de 2025, condiciona de manera directa el entorno del evento deportivo más importante del año. Hasta el momento, los organizadores mantienen el cronograma oficial sin modificaciones, pero el monitoreo ambiental es permanente.
