Una emergencia meteorológica sin precedentes en la última década ha desatado una crisis humanitaria y logística de proporciones alarmantes en plena cordillera de los Andes.
Un violento sistema frontal proveniente del océano Pacífico sepultó las principales conexiones terrestres del país bajo un manto blanco intransitable, congelando por completo el comercio internacional y la circulación vecinal. Las autoridades se vieron forzadas a activar protocolos de catástrofe ante un escenario de aislamiento extremo que, según las primeras proyecciones oficiales, amenaza con extenderse durante varias semanas debido a las condiciones hostiles que imperan en la alta montaña.
Colapso total en Cristo Redentor y el bloqueo de los pasos cordilleranos
El impacto de las intensas tormentas invernales ha paralizado el paso fronterizo clave del territorio nacional. Unos 580 camiones quedaron varados en Mendoza, puntualmente concentrados en la localidad de Uspallata, a raíz del cierre preventivo del Sistema Cristo Redentor. El descomunal flujo de transporte pesado provocó que las playas de retención alcanzaran su capacidad máxima de alojamiento, forzando a las fuerzas de seguridad a distribuir de urgencia a las unidades de carga entre el Área de Control Integrado (ACI), una estación de servicio YPF y la estación EGE, suspendiendo por completo el tránsito por acumulación extrema de nieve, viento blanco y congelamiento de la calzada.
La parálisis fronteriza no es un hecho aislado del corredor mendocino, sino que se extiende con severidad a lo largo de la Patagonia norte. Las copiosas nevadas bloquearon por completo los cruces internacionales de la provincia de Río Negro y prácticamente la totalidad de las conexiones de Neuquén. En territorio neuquino, el paso Pino Hachado había logrado reabrir brevemente sus puertas durante la jornada del viernes, pero las pésimas condiciones climáticas obligaron a clausurarlo nuevamente. De esta forma, el único paso fronterizo operativo en la provincia de Neuquén es Huaum, el cual conecta de forma limitada a San Martín de los Andes con la localidad chilena de Panguipulli bajo un esquema de controles viales fuertemente reforzados.
La nevada más severa en 10 años y un operativo de asistencia al límite
Los registros de acumulación nívea en las zonas más elevadas exponen la magnitud real de este fenómeno climático. En la localidad fronteriza de Villa Las Cuevas se constató una histórica acumulación de hasta 1,30 metros de nieve en superficie, mientras que las bases de Puente del Inca y Penitentes registraron marcas cercanas a los 80 centímetros. Frente a este panorama, Osvaldo Valle, referente de la Coordinación Operativa de Frontera, lanzó una contundente advertencia al señalar que “es una de las nevadas más importantes de los últimos 10 años”, estimando además que los sectores más críticos de la alta montaña mendocina y el lado chileno podrían llegar a acumular entre 2,5 y 3 metros de nieve en total.
Ante este panorama alarmante, la Gendarmería Nacional en conjunto con el Sindicato de Camioneros, la Guardia Urbana Municipal y los responsables del Corredor Internacional desplegaron un operativo de contingencia que contempla capacidad para albergar a más de 1.400 camiones entre la alta y la baja montaña. Las autoridades ya confirmaron que la calzada de la Ruta Nacional 7 presenta sectores totalmente congelados entre Loma de los Vientos y el límite internacional, sumado a una peligrosa caída de piedras a la altura del kilómetro 48, volviendo estrictamente obligatorio el uso de cadenas para los equipos de despeje de Vialidad Nacional.
En paralelo, unas 30 personas permanecen resguardadas en la zona de Penitentes ante el inicio de inspecciones por alto riesgo de desprendimientos y avalanchas. Los pobladores de Villa Las Cuevas y los cientos de choferes retenidos en las rutas reciben asistencia sanitaria, alimentos, abrigo y combustible, mientras el pronóstico del tiempo anticipa que el cierre de Cristo Redentor podría prolongarse hasta finales del mes de julio. Una realidad totalmente opuesta se vive en el sur patagónico, donde los pasos limítrofes de Chubut y Santa Cruz continúan habilitados, aunque las autoridades instan a consultar el estado de las rutas antes de viajar.
