Un giro decisivo y cargado de dramatismo sacude los tribunales de Puerto Madryn en torno a uno de los crímenes más macabros y misteriosos de los últimos tiempos.
La estrategia de los imputados por la desaparición de un joven, orientada a conseguir la impunidad total basándose en la impactante ausencia de un cadáver, se desmoronó por completo ante la contundencia judicial. Con este escenario al rojo vivo, la provincia se encamina a un debate oral histórico donde saldrán a la luz detalles escalofriantes sobre una presunta y despiadada cacería vecinal originada por un ajuste de cuentas.
Duro revés judicial para Carreño y Draiye: El caso va directo a juicio
Los intentos desesperados de los representantes legales de los detenidos por frenar el avance de la causa terminaron en un rotundo fracaso. La jueza Jesica Yamila Flores rechazó de manera categórica los pedidos de nulidad articulados por las defensas a finales de junio. Las representaciones de los imputados habían cuestionado la viabilidad del debate argumentando que, al no haberse hallado nunca el cuerpo de Eber Ariel «Chuky» Estremador (30 años), resulta imposible constatar materialmente el crimen al no existir un acta de defunción formal.
Pese a este vacío físico, la fiscal María Eugenia Vottero Alberti se mantuvo firme en su requerimiento de elevación a juicio. La acusación formal pesa sobre los ciudadanos Gustavo Carreño y Matías Draiye, a quienes se les imputa el gravísimo delito de privación ilegítima de la libertad seguida de muerte, sosteniendo en paralelo una figura alternativa por homicidio en carácter de coautores. Con el aval de la magistrada Flores, la justicia logró destrabar el proceso para avanzar hacia la audiencia preliminar, aunque fuentes del caso estiman que los abogados de los detenidos pedirán la revisión de la medida por parte de un tribunal superior apenas finalice la feria.
Emboscada y misterio en Puerto Madryn: La hipótesis de la moto robada
La terrorífica trama que reconstruyó la Fiscalía sitúa el inicio de la tragedia el 24 de octubre de 2023, exactamente a las 10:59 horas. En la intersección de las calles Chile y Cholila, los acusados habrían interceptado y emboscado a Estremador. Tras propinarle una brutal agresión física a plena luz del día, lo introdujeron por la fuerza en el interior de un automóvil Volkswagen Gol Trend para luego darse a la fuga de inmediato. Esa fue la última vez que «Chuky» fue visto con vida; desde aquel instante, el paradero de sus restos sigue siendo un enigma absoluto para los investigadores y familiares.
El trasfondo detrás de este presunto homicidio intencional expone una brutal hipótesis de justicia por mano propia. La investigación determinó que solo dos días antes de desaparecer, el 22 de octubre, la víctima habría estado involucrada en el robo de una motocicleta en el mismo vecindario. Curiosamente, los denunciantes de ese asalto fueron los propios Carreño y Draiye, los mismos sujetos que hoy se encuentran tras las rejas, acusados de planificar una sangrienta venganza y asesinar al joven en represalia por el motovehículo sustraído.
