Una insólita y peligrosa secuencia vial generó momentos de profunda tensión y caos vehicular en la zona sur de la provincia durante las últimas horas de la noche.
Un automovilista que transitaba con total normalidad terminó incrustado de manera abrupta en medio de una profunda excavación en plena calzada, dejando el coche completamente inmovilizado y sembrando el pánico entre los vecinos de la cuadra. El impactante suceso desnudó las deficientes condiciones de visibilidad en el sector periférico y abrió una fuerte polémica sobre los protocolos de señalización aplicados.
Escasa visibilidad y tormenta: Se tragó un bache en la Avenida Roca
El aparatoso e inesperado siniestro se desató pasadas las 20:00 horas del viernes, en el corazón del populoso barrio Juan XXIII de Comodoro Rivadavia. El damnificado circulaba a bordo de un automóvil marca Volkswagen sobre la transitada Avenida Roca, a escasos metros de la intersección con la calle Tres Sargentos, cuando de repente el suelo pareció ceder bajo el rodado.
Por causas que la Policía local se encuentra investigando exhaustivamente, el vehículo terminó de golpe con una de sus ruedas delanteras completamente hundida y atrapada en una profunda fosa de pavimentación. El conductor aparentemente no logró advertir los carteles de señalización que advertían sobre la obra. Los peritos preliminares apuntaron a que las incesantes e intensas lluvias que azotaron a la ciudad petrolera durante toda la jornada, combinadas con una escasa visibilidad nocturna, actuaron como factores determinantes que contribuyeron al accidente.
El coche quedó destruido de costado pero hubo un milagro
Las impactantes imágenes capturadas por los testigos en el lugar del hecho exhiben el severo grado de inclinación en el que quedó el Volkswagen, con su carrocería severamente resentida y una de las ruedas atrapada en un bache en reparación de grandes dimensiones. El peso del motor hizo que la unidad quedara trabada de forma irreversible en el área intervenida, imposibilitando cualquier intento de retirarla por sus propios medios mecánicos.
A pesar de la espectacularidad de la caída y de los cuantiosos daños materiales registrados en la estructura del frente y los ejes del automóvil, la fortuna estuvo del lado del automovilista. Las autoridades sanitarias y policiales constataron un verdadero milagro en el lugar: no se registraron personas lesionadas, y el chofer resultó completamente ileso, salvando su vida de milagro tras el violento hundimiento.
