En lo que representa un giro radical para la reputación internacional de Santa Fe, el gobierno norteamericano modificó drásticamente su postura sobre una de las ciudades más importantes del país.
Tras años de estar bajo la lupa por complejos problemas de seguridad, un exhaustivo análisis extranjero determinó que la urbe ha logrado avances sustanciales. La histórica medida no solo alivia a los viajeros internacionales, sino que sepulta viejos estigmas y promete convertirse en la llave maestra para reactivar la economía, el turismo de masas y las grandes obras de infraestructura.
Del «peligro extremo» a la tranquilidad absoluta para los turistas
La sorpresiva resolución del Departamento de Estado de los Estados Unidos determinó dejar sin efecto la advertencia de seguridad específica que pesaba sobre Rosario. De este modo, la ciudad santafesina fue incorporada de inmediato a la categoría general de menor riesgo establecida para toda la República Argentina.
Con esta actualización técnica de la Alerta de Viaje, Rosario dejó atrás el temido Nivel 2 —que exigía a los extranjeros «extremar las precauciones» al visitarla— para posicionarse formalmente en el Nivel 1, el cual aconseja simplemente «tomar las precauciones normales».
Desde el Ejecutivo santafesino remarcaron que este cambio de estatus internacional es un reconocimiento directo al descenso de los índices de criminalidad. La mejora es el resultado directo de una mesa de trabajo unificada y coordinada entre el Gobierno provincial, las fuerzas de seguridad de la Nación, los agentes federales, la Municipalidad de Rosario, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y los tribunales de la Justicia Federal. Cabe destacar que este enorme espaldarazo internacional se concreta exactamente un mes después de la reunión privada que mantuvieron el gobernador provincial y el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, donde se analizó detalladamente la lucha contra las mafias y el crimen organizado.
Un espaldarazo internacional clave para atraer millonarias inversiones
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, mostró su entusiasmo y aseguró que la medida valida el plan de pacificación iniciado desde el primer día de su gestión. «Es un reconocimiento muy importante al camino que decidimos recorrer. Rosario está saliendo del lugar en el que la habían dejado y comienza a ser reconocida por esa transformación», disparó el mandatario provincial. Asimismo, subrayó que esta nueva calificación abrirá fronteras comerciales sin precedentes, facilitando la radicación de corporaciones multinacionales y la llegada de eventos corporativos masivos.
Por su parte, el intendente rosarino, Pablo Javkin, coincidió en la relevancia de este hito y destacó la importancia de recuperar el control de las calles. «Durante mucho tiempo Rosario fue noticia por la violencia. Hoy empieza a ser reconocida por haber recuperado el control y por el trabajo serio que se viene realizando para devolverle tranquilidad a la ciudad», concluyó el jefe comunal, entusiasmado con las nuevas proyecciones de desarrollo urbano.
