A más de tres décadas del ataque terrorista que conmocionó al país, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) llevó a cabo el tradicional acto para conmemorar a las 85 víctimas fatales del atentado perpetrado en 1994.
La ceremonia contó con la participación del presidente de la Nación, Javier Milei, en un escenario marcado por el reclamo urgente de justicia y la denuncia por la parálisis judicial de la causa.
El reclamo por la falta de avances judiciales
El discurso central estuvo a cargo del titular de la mutual, Osvaldo Armoza, quien apuntó contra la falta de resoluciones en los tribunales. Con tono crítico, el dirigente aseguró que en el último año “no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa”, exponiendo que, a 32 años del ataque en Pasteur 633, el expediente continúa sin registrar condenas efectivas.
El acto, que habitualmente se realiza cada 18 de julio, fue adelantado este año debido a que la fecha original coincidía con el Shabat, el día sagrado de descanso para la comunidad judía. Bajo el lema “Hoy no podemos perder la memoria”, los organizadores convocaron a la sociedad a mantener vigente el pedido de verdad y justicia.
Presencia oficial y el minuto de silencio
Como cada año, el momento más emotivo de la jornada ocurrió a las 09:53, la hora exacta en la que explotó el coche bomba en el barrio porteño de Once. En ese instante, se hizo sonar la tradicional sirena que paralizó a los asistentes en un respetuoso minuto de silencio para recordar a los fallecidos.
El presidente Javier Milei arribó a la sede de la mutual minutos antes de comenzar el acto, acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Del encuentro también participaron otras figuras clave del arco político y gubernamental, entre ellos la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Arte para reconstruir la memoria
En el marco de este nuevo aniversario, se inauguró oficialmente la obra Pasteur 9.52. Se trata de un imponente mural diseñado por el artista visual Lucas Lasnier (conocido artísticamente como Parbo), plasmado en el edificio reconstruido sobre el solar de la histórica sede.
La obra recrea con precisión la fachada original de la mutual tal como se encontraba exactamente un minuto antes de la fatídica explosión, sirviendo como un homenaje permanente al patrimonio destruido y a la memoria colectiva del barrio de Once.
