A casi un mes del doble sismo que golpeó el norte del país, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, actualizó el balance de víctimas. Las autoridades reportan miles de damnificados bajo asistencia en campamentos temporales
La magnitud de la tragedia que sacude a Venezuela continúa revelando su verdadero alcance. Este martes, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, presentó un nuevo balance oficial sobre el impacto de los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que azotaron el centro-norte del territorio el pasado 24 de junio. El reporte confirmó que la cifra de víctimas fatales ascendió a 4.734 personas.
A pesar de que el número de heridos se ha estabilizado en 16.740 personas —la mayoría de las cuales ya recibió el alta en diversos centros asistenciales—, las secuelas sociales y de infraestructura son críticas. Un total de 17.907 personas se encuentran completamente sin vivienda debido al colapso o daño severo e irreparable de sus hogares.
Campamentos de emergencia y asistencia humanitaria
La Guaira y distintas zonas del área metropolitana de Caracas continúan siendo los puntos más afectados por la destrucción de infraestructuras. Para mitigar la intemperie, el despliegue del Estado venezolano junto a rescatistas nacionales e internacionales se enfoca en sostener la red de albergues transitorios.
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Población refugiada: Un total de 20.903 damnificados continúan alojados de forma temporal.
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Red de contención: Se encuentran operativos 107 campamentos transitorios distribuidos estratégicamente en las escuelas y centros comunitarios de Caracas, Miranda y La Guaira.
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Servicios básicos: En estos centros se brinda de forma ininterrumpida atención médica primaria, apoyo psicológico de emergencia, distribución de alimentos calientes y agua potable.
Un evento sísmico sin precedentes en más de un siglo
Los dos sismos principales, registrados con escasos 38 segundos de diferencia, liberaron una cantidad de energía sin precedentes en la historia sísmica reciente de la región. El epicentro ubicado en el eje de la falla de Boconó causó estragos en el tejido urbano del norte del país.
Las cuadrillas de rescate, apoyadas por brigadas voluntarias y delegaciones internacionales de socorristas, continúan removiendo escombros a contrarreloj en la denominada «zona cero» del estado La Guaira, en un desesperado intento por llevar alivio a las familias que esperan noticias de sus seres queridos.
