La salud de los abuelos en la provincia pende de un hilo y la situación amenaza con transformarse en una catástrofe sanitaria sin precedentes.
Crece de manera alarmante la incertidumbre en torno al futuro de la atención médica de la obra social de los jubilados, ya que los profesionales que plantaron bandera y presentaron su renuncia masiva decidieron rechazar la última oferta económica del Gobierno, dejando el sistema al borde del colapso total.
Médicos en pie de guerra: la oferta «miserable» no cubre las pérdidas
A varios días de que estallara el conflicto por el éxodo de prestadores, la propuesta oficial presentada por la Secretaría de Salud provincial para frenar la sangría fue recibida con total rechazo y desilusión por parte de los profesionales. El coordinador médico de Prosate, el doctor Fernando Bosch, lleva adelante la extenuante tarea de contactar individualmente a cada especialista para acercarles la oferta, pero los resultados hasta el momento son negativos.
El eje del conflicto radica en que la Secretaría de Salud planteó un incentivo basado en un «premio por productividad». Sin embargo, los médicos plantearon que esta suma no llega a compensar ni remotamente el durísimo impacto financiero que sufrieron tras la aplicación de la polémica Resolución 117 y las drásticas pérdidas de ingresos derivadas de los recientes cambios en el esquema de prestaciones. «La propuesta no equiparaba lo que perdieron», explicaron las fuentes médicas, confirmando que varios especialistas optaron por rechazar la oferta de plano y otros se llamaron a un tenso compás de espera.
Rezan para que no se vayan más profesionales y claman por el intendente
La parálisis en las negociaciones ha encendido las alarmas de las organizaciones sociales. El presidente del Consejo de Adultos Mayores de Puerto Madryn, Oscar Furci, reflejó el drama y el desespero que viven miles de abuelos que hoy se encuentran sin turnos ni recetas: «Lo que tendríamos que rogar es que no se vayan más médicos y que los que quedaron acepten la propuesta», disparó con extrema preocupación, aclarando que el destino del organismo está sujeto a lo que informe el administrador médico una vez que terminen las rondas individuales de negociación.
Ante la gravedad del escenario y la falta de respuestas del Ministerio de Salud de la provincia, el Consejo de Adultos Mayores decidió jugar una última carta política y gestionó una reunión de urgencia con el intendente de Puerto Madryn para obtener respaldo institucional. Aunque el jefe comunal se encuentra actualmente fuera de la ciudad, ya manifestó de forma virtual su firme interés en recibirlos apenas retorne a sus funciones. La comunidad madrynense espera que el Municipio logre abrir una mesa de diálogo directo con las máximas autoridades provinciales antes de que el vaciamiento de profesionales sea totalmente irreversible.
