Teherán reportó además la muerte de siete militares en una guarnición fronteriza y acusó ataques cerca de la central nuclear de Bushehr
Washington dio por concluida una «última oleada» de bombardeos dirigidos a neutralizar bases de misiles en el estrecho de Ormuz.
El saldo del fuego cruzado en el sur iraní
La tensión militar entre Washington y Teherán alcanzó un punto crítico con consecuencias devastadoras. La portavoz del Gobierno de la República Islámica de Irán, Fatemeh Mohajerani, denunció formalmente este miércoles que más de 30 civiles perdieron la vida como consecuencia directa de las recientes incursiones aéreas ejecutadas por las fuerzas de los Estados Unidos en la región meridional del país.
A través de un comunicado oficial en sus canales de difusión, la vocera expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que la administración estatal destinará asistencia de emergencia a las zonas residenciales afectadas. Al mismo tiempo, el Ejército iraní confirmó que una de sus guarniciones de fuerzas terrestres situada en el distrito de Bampur, en la provincia de Sistán y Baluchistán, fue blanco de un bombardeo que dejó siete efectivos militares fallecidos y múltiples heridos de gravedad.
Un infierno de misiles sobre objetivos estratégicos
Los reportes del Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) y del Ministerio de Defensa de Irán revelan la magnitud y la precisión del despliegue militar en la zona costera:
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Ataque a bases terrestres: Las fuerzas iraníes detallaron que la guarnición de Bampur recibió el impacto directo de 13 misiles tácticos, los cuales destruyeron barracones de soldados, la casa de huéspedes oficial y puestos de guardia perimetrales en plena madrugada de este miércoles.
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Operación en Tumb Mayor: EE. UU. informó que su última oleada ofensiva consistió en un bombardeo sistemático de 90 minutos utilizando armamento de alta precisión contra los sistemas de defensa costera y sitios de almacenamiento de misiles de crucero ubicados en la isla de Tumb Mayor.
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Alerta en Bushehr: Las agencias de noticias asiáticas informaron que Teherán denunció nuevas detonaciones y ataques en las inmediaciones de Bushehr, una zona de extrema sensibilidad internacional dado que allí se emplaza la principal central de energía nuclear del país.
El estrecho de Ormuz como epicentro de la disputa
De acuerdo con los comunicados emitidos por la Casa Blanca y el Pentágono, la ofensiva militar tuvo como objetivo principal mermar y neutralizar de forma permanente la capacidad operativa y logística de Teherán para «amenazar o bloquear el transporte marítimo comercial de crudo» en las aguas del estratégico estrecho de Ormuz.
La respuesta de las fuerzas revolucionarias de Irán no se hizo esperar:
La comunidad internacional observa con alarma el desarrollo de los acontecimientos, temiendo que el intercambio de proyectiles e incursiones desate una guerra abierta de impredecibles consecuencias para la estabilidad política y el mercado energético global.
