El fútbol argentino y el mundo xeneize se vistieron de luto este sábado
A través de sus canales de comunicación oficiales, el Club Atlético Boca Juniors lamentó con profundo dolor el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín a sus 89 años, despidiendo a una de las leyendas más grandes, pasionales y representativas que hayan vestido la camiseta azul y oro en su historia.
La noticia generó una inmediata oleada de condolencias en las redes sociales por parte de hinchas, dirigentes y glorias del deporte nacional. La institución de la Ribera no tardó en emitir un pronunciamiento formal para rendirle honores a quien fuera el gran capitán y referente del mediocampo boquense durante las décadas de 1950 y 1960.
El sentido adiós de la institución xeneize
«Con mucho pesar, lamentamos el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín, ídolo y emblema de nuestra Institución. Acompañamos a su familia y seres queridos en este difícil momento. Hasta siempre, Rata», expresaron las cuentas oficiales de Boca, acompañando el texto con una fotografía histórica del futbolista luciendo el tradicional brazalete.
La trayectoria de Rattín con la camiseta de Boca quedó marcada a fuego desde el primer instante en que pisó el césped de la Primera División. Su debut absoluto se produjo en el año 1956 nada menos que en un Superclásico ante River Plate, un compromiso de alta tensión que finalizó con victoria xeneize por 2-1 y donde el juvenil mediocampista tuvo la titánica tarea de marcar al histórico goleador millonario Ángel Labruna.
Un símbolo de fidelidad absoluta a la camiseta azul y oro
A partir de aquel bautismo consagratorio, el «Rata» edificó una carrera profesional intachable caracterizada por un valor hoy en día inusual en el fútbol de elite: la fidelidad absoluta a una sola institución. A lo largo de 14 temporadas consecutivas en la máxima categoría, jamás vistió otra camiseta a nivel de clubes que no fuera la de Boca Juniors, ganándose el respeto unánime de compañeros y rivales por su hidalguía en el campo de juego.
Durante su glorioso ciclo en el club (comprendido entre 1956 y 1970), Rattín disputó un total de 382 partidos oficiales, convirtió 28 goles y conquistó cuatro títulos de campeón locales, dejando un legado imborrable de garra, temple y liderazgo táctico. Su jerarquía e impronta física lo llevaron además a vestir la camiseta de la Selección argentina, representando al país de manera destacada en las Copas del Mundo de Chile 1962 e Inglaterra 1966. Su partida física en este 2026 deja un vacío inmenso, pero consolida definitivamente su figura en el altar de los mitos eternos de la Bombonera.
