Luego de la tensión diplomática generada tras la participación del presidente argentino Javier Milei en un acto político en San Pablo junto a Flávio Bolsonaro, distintas consultoras dieron a conocer sus últimos sondeos de opinión de cara a las elecciones presidenciales de Brasil
La presencia del mandatario argentino y sus descalificaciones hacia el presidente Luiz Inácio Lula da Silva no alteraron de forma sustancial la tendencia en la intención de voto hacia los comicios pautados para el 4 de octubre.
Las principales encuestadoras del país vecino señalan que el actual jefe de Estado mantiene la delantera en los escenarios de primera y segunda vuelta a nivel nacional.
Mantenimiento de distancias en los sondeos nacionales
De acuerdo con el relevamiento publicado por Atlas Intel para la agencia Bloomberg News, Lula aventaja al hijo del expresidente Jair Bolsonaro por 6 puntos porcentuales en un eventual balotaje, registrando un 49% de apoyo frente a un 43%. Desde la consultora explicaron que las variaciones resultaron mínimas con respecto al mes previo, aun cuando la figura de Flávio Bolsonaro atravesó jornadas de alta exposición mediática y derivaciones en el plano legal.
Por su parte, el estudio de la firma Nexus para la entidad BTG Pactual sitúa la diferencia en una segunda vuelta en 4 puntos (47% a favor de Lula contra un 43% de Bolsonaro), margen que se posiciona dentro del margen de error muestral de dos puntos. En el escenario de primera vuelta nacional, la misma medición otorga al líder del Partido de los Trabajadores un 42% de los sufragios, escoltado por Flávio Bolsonaro con el 33%, mientras que figuras como Ronaldo Caiado (6%), Renan Santos (5%) y Romeu Zema (3%) se ubican con registros menores.
La fotografía electoral en el estado de Río de Janeiro
En contraposición al panorama federal, el informe de la consultora Genial/Quaest refleja una paridad más ajustada en el estado de Río de Janeiro, un distrito históricamente favorable al espacio conservador.
En dicha circunscripción, Flávio Bolsonaro encabeza las preferencias para la primera vuelta con un 32% de intención de voto, seguido por Lula da Silva con un 30%, manteniéndose la contienda en empate técnico al contemplar el margen de error de tres puntos. El resto de las opciones políticas no superan el 3%, al tiempo que la franja de indecisos y votos blancos o nulos representa cerca del 28% del padrón consultado.
