El barril de petróleo crudo Brent volvió a superar este jueves la barrera de los US$ 100, registrando una suba superior al 6% y alcanzando los US$ 100,3, motivado por el incremento de las tensiones bélicas en Medio Oriente.
El nuevo salto internacional reabre en la Patagonia una histórica paradoja económica: mientras que el alza mejora la recaudación por regalías provinciales, también ejerce una fuerte presión sobre el precio de los combustibles en los surtidores.
Para Chubut, el contexto internacional plantea un escenario de dos caras con efectos dispares en la economía local.
Impulso a las regalías provinciales tras niveles récord
El beneficio primario para la provincia se traslada directamente a las arcas públicas. En mayo, Chubut registró ingresos por US$ 42,6 millones en concepto de regalías petroleras, convirtiéndose en el nivel mensual más alto alcanzado desde marzo de 2014. El incremento respondió a las cotizaciones internacionales previas, pese a que la producción provincial experimentó una caída interanual cercana al 8%.
A pesar de que el valor del crudo sufrió un retroceso en junio, el regreso del Brent por encima de los tres dígitos augura una mejora para las liquidaciones futuras. Sin embargo, analistas recuerdan que Chubut no percibe de manera directa el valor internacional, ya que el crudo Escalante cotiza con su propio precio de referencia y las regalías se liquidan con rezago temporal respecto de las oscilaciones del mercado.
Presión en los surtidores y el esquema «buffer» de YPF
La contracara del alza petrolera impacta de forma directa en la economía de los consumidores locales. En Comodoro Rivadavia, la nafta Súper de YPF había acumulado en marzo un incremento mensual del 25% y un 30% en lo que va del año, acompañando el salto previo del barril desde los US$ 70 hasta promediar los US$ 102.
Con el objetivo de amortiguar las oscilaciones bruscas del mercado global, las compañías refinadoras han buscado evitar traslados inmediatos a los precios locales. En el caso de YPF, la firma implementó desde abril un esquema «buffer» con una franja de referencia fijada en torno a los US$ 95 por barril.
No obstante, el cruce del umbral de los US$ 100 vuelve a condicionar el sistema de amortiguación. El propio presidente de YPF, Horacio Marín, había explicado previamente que la compañía aún no alcanzaba el nivel de equilibrio técnico necesario para evaluar una rebaja en los combustibles. Con la cotización actual en alza, esa posibilidad se distorsiona en el corto plazo.
La encrucijada para Chubut radica en que el mayor ingreso fiscal no se traduce de forma automática en un alivio directo para la economía cotidiana. Asimismo, persiste el debate sobre la capacidad real de estas cotizaciones para transformarse en mayores inversiones y reactivación efectiva de la producción en la cuenca.
