Una histórica e intensa batalla por el poder institucional se desata en las entrañas de una de las entidades patronales más influyentes del país.
En el marco de un escenario electoral de máxima tensión, la disputa entre referentes gremiales pone sobre la mesa dos modelos contrapuestos para definir el rumbo estratégico, el grado de autonomía política frente al Poder Ejecutivo y el recambio generacional en el sector.
Pereda instó a iniciar una nueva etapa en la vida institucional de La Rural
El candidato a presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) por la lista Renovación con Unidad, Marcos Pereda, convocó a encarar una transformación profunda en la entidad de cara a la asamblea ordinaria que se celebrará este miércoles para definir la conducción por los próximos dos años. el actual vicepresidente de la SRA se encuentra enfrentado al presidente Nicolás Pino, quien aspira a renovar su mandato en medio de una encendida controversia por la interpretación de los estatutos de la organización.
Pereda propuso refundar la conducción sobre tres ejes fundamentales: la defensa innegociable de los valores institucionales, la profesionalización de los servicios para los asociados y la unificación de la voz del campo sin alineamientos partidarios. “Renovación con Unidad nació escuchando a los socios que, al cabo de tres períodos de la actual conducción, quieren una institución con rumbo productivo, autónoma de los poderes de turno y respetando los estatutos que rigen la entidad desde su fundación, hace 160 años”, aseveró en un comunicado.
Confrontación de modelos, límite a los mandatos y reclamo por los registros
El dirigente ruralista enfatizó que en los comicios se enfrentan dos concepciones organizativas: una estructura cerrada o una Rural abierta, moderna, participativa y con alternancia real. Al respecto, fustigó los personalismos al señalar que «la Sociedad Rural Argentina no puede estar al servicio de una persona ni de un grupo» y advirtió sobre el peligro de naturalizar «las peores prácticas de la política y del sindicalismo». Bajo ese compromiso, prometió limitar su eventual gestión a un máximo de dos mandatos para abrir camino a las nuevas generaciones.
En el plano gremial y técnico, Pereda remarcó la urgencia de recuperar la autonomía frente a los gobiernos de turno para abordar los problemas estructurales de competitividad, presión impositiva, logística e infraestructura. Asimismo, la propuesta de Renovación con Unidad prioriza una gestión orientada a resultados y modernización para los socios, colocando como meta urgente solucionar las fallas operativas derivadas del fracaso en el sistema de Registros Genealógicos.
