La medicina oncológica avanza a pasos agigantados hacia abordajes cada vez más personalizados
Con la incorporación de herramientas de última generación —como inteligencia artificial, fusión de imágenes tridimensionales, realidad aumentada y cirugía robótica—, los tratamientos de tumores en cabeza y cuello están experimentando una transformación profunda que permite planificar procedimientos con máxima exactitud antes de ingresar al quirófano.
La prioridad médica de estos avances trasciende la erradicación del tumor: el objetivo central es preservar funciones vitales como hablar, tragar y respirar, así como proteger la imagen e identidad estética de cada paciente.
Un cambio de paradigma en la oncología quirúrgica
Mediante la integración de estudios como tomografías, resonancias magnéticas y PET/CT, la realidad aumentada permite proyectar modelos tridimensionales sobre el campo quirúrgico. Esta superposición de imágenes guía al especialista para delimitar con exactitud el tumor y evitar el daño en nervios y vasos sanguíneos clave.
El Dr. Julio Moreno, cirujano del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT) y médico de planta del Hospital de Clínicas José de San Martín, destacó la trascendencia de este abordaje:
«El paradigma moderno de la oncología quirúrgica en cabeza y cuello ya no consiste solo en extirpar el tumor, sino también en preservar la funcionalidad y la identidad del paciente. Al ser cirugías más dirigidas y menos invasivas, minimizamos el daño a los músculos de la deglución y a los nervios laríngeos, permitiendo que el paciente conserve su voz y la capacidad de alimentarse por vía oral, evitando traqueostomías permanentes».
Asimismo, el especialista remarcó la importancia de las reconstrucciones microquirúrgicas mediante colgajos de tejido y hueso del propio paciente, seguidas de una rehabilitación interdisciplinaria con fonoaudiólogos, kinesiólogos y odontólogos para garantizar una reinserción social completa.
Nódulos tiroideos: alta detección y excelente pronóstico
En el ámbito de la patología cervical, los nódulos tiroideos representan uno de los hallazgos más frecuentes, detectándose en más del 50% de los adultos a través de ecografías de alta resolución.
A pesar de su alta prevalencia —mayor en mujeres y a medida que avanza la edad—, entre el 90% y el 95% de los casos son benignos. Para el 5% a 10% restante correspondiente a cáncer de tiroides, el Dr. Moreno remarcó que el diagnóstico precoz ofrece un pronóstico de excelencia, con tasas de supervivencia a 10 años que superan el 97% en los tipos más comunes.
