En una jornada histórica cargada de definiciones políticas y económicas, el jefe de Estado irrumpió en la muestra agropecuaria más importante del país para ratificar el rumbo de su gestión.
Frente a una multitud de productores, el mandatario arremetió con dureza contra las administraciones anteriores y celebró las profundas transformaciones que buscan devolverle la rentabilidad a la producción nacional.
El presidente Javier Milei encabezó la apertura oficial de la 138° Exposición Rural de Palermo, donde destacó las medidas económicas de su gobierno y remarcó la erradicación de las restricciones cambiarias, definiendo a esa herramienta fiscal como «el robo más grande que sufría el mercado». En su discurso, el jefe de Estado enfatizó la trascendencia de la medida para el sector agropecuario, argumentando que «el maldito cepo le quitaba al campo dos tercios de sus ingresos».
Retiro de tramas burocráticas y el fin del ataque a la «gallina de los huevos de oro»
Durante su alocución, la tercera en el predio palermitano desde el inicio de su mandato, el Presidente repasó el paquete de reformas implementadas para liberar la fuerza productiva del interior. El mandatario detalló la reducción de aranceles para insumos y maquinaria agrícola, la apertura de nuevos mercados internacionales y aseguró que «la transición de los últimos años valió la pena».
Milei anticipó el advenimiento de «un Campo radicalmente distinto» y apuntó sin piedad contra las políticas históricas que asfixiaron al sector rural:
«Se lo atacó con cepos y otras medidas. Se atacó a la gallina de los huevos de oro. Era un campo exprimido, atado de pies y manos. Esa oscura página la estamos dando vuelta para siempre», exclamó el líder del Ejecutivo.
El agro como pilar indestructible de la soberanía argentina
En el cierre de su intervención, el mandatario nacional puso en valor el peso histórico del campo en la identidad socioeconómica del país, advirtiendo a los sectores críticos que cualquier embestida contra los productores representa un atentado contra la estructura misma de la República.
El Presidente remarcó que cuando se cuestiona o se castiga al sector agropecuario «no se ataca a un sector, sino al cimiento sobre el que se sentaron las bases de esta Nación», prometiendo consolidar un escenario macroeconómico previsible que garantice el desarrollo definitivo de la actividad agraria.
