Una antigua psicografía de Benjamín Solari Parravicini, conocido popularmente como el “Nostradamus argentino”, volvió a viralizarse en las redes sociales en las vísperas de las semifinales del Mundial 2026. Miles de hinchas interpretaron uno de sus enigmáticos dibujos como una predicción mística sobre una posible nueva consagración de la Selección argentina.
La frase que reactivó el interés de los usuarios señala de forma textual: “Argentina tendrá su cuarta postura y… ¡será del mundo!”. Aunque el manuscrito original no hace alusión directa al ámbito deportivo, la coincidencia numérica alimentó la ilusión de los seguidores del plantel que conduce Lionel Scaloni en plataformas como X, Instagram y Facebook.

Una frase que despierta múltiples lecturas en la cultura popular
El diseño en cuestión suele estar vinculado a una ilustración trazada en 1942. A lo largo de las décadas, la expresión “cuarta postura” ha dado lugar a variadas corrientes de análisis entre los estudiosos de su obra, quienes históricamente la relacionaron con transformaciones políticas, transiciones sociales o procesos espirituales dentro del territorio nacional.
Sin embargo, el contexto del certamen futbolístico reconfiguró el significado para la opinión pública. La asociación se apoya en la estadística oficial: tras las conquistas de 1978, 1986 y 2022, la delegación nacional busca bordar la cuarta estrella en su escudo, lo que colocó a la interpretación deportiva por encima de las lecturas políticas tradicionales.
El legado del «Nostradamus argentino»
Nacido en Buenos Aires en 1898, Benjamín Solari Parravicini se destacó como artista plástico antes de alcanzar notoriedad por sus psicografías: ilustraciones acompañadas por textos proféticos que, según afirmaba, realizaba bajo momentos de inspiración espontánea.
Hasta su fallecimiento en 1972, el dibujante produjo cerca de un millar de estas obras. Con el paso del tiempo, sus seguidores le atribuyeron la anticipación de diversos acontecimientos históricos de impacto global, conflictos bélicos y cambios tecnológicos.
A pesar de que no existen pruebas documentales que vinculen el escrito con la Copa del Mundo, el fenómeno digital transformó el antiguo dibujo en un amuleto de la mística popular, reflejando las expectativas de un país que sueña con retener el título máximo del fútbol internacional.
