La expectativa por el inicio de la fase eliminatoria de la Copa del Mundo desató un fenómeno comercial sin precedentes en el estado de Florida
La enorme comunidad de hinchas albicelestes y la presencia del capitán nacional convirtieron al próximo cruce en el evento más codiciado del certamen, con cifras que rozan la ilegalidad moral en las plataformas virtuales.
Entradas a precio de oro en el Hard Rock Stadium
El combinado dirigido por Lionel Scaloni se medirá este viernes 3 de julio a partir de las 19:00 (hora de Argentina) frente a la selección de Cabo Verde, en el marco de los 16avos de final del Mundial 2026. El escenario de la contienda será el imponente Hard Rock Stadium de Miami, un recinto con capacidad para 65.000 espectadores que ya colgó el cartel de localidades agotadas en los canales de expendio tradicionales.
Al ser la reventa un mecanismo legal regulado en los Estados Unidos, e incluso convalidado por la propia FIFA mediante plataformas de transferencia oficial, la ley de la oferta y la demanda disparó los valores a niveles prohibitivos. De acuerdo a relevamientos en los principales sitios de comercialización, los tickets de menor categoría o sectores cabecera parten desde un piso base de 2.000 dólares. En tanto, las ubicaciones plateas preferenciales o sectores de hospitalidad premium escalan con facilidad por encima de los 10.000 dólares, cifras que no detienen el ritmo de compra de los fanáticos.
Gestiones de «Chiqui» Tapia ante el aluvión de hinchas sin ticket
Los antecedentes de la fase de grupos ya preveían este marco: Argentina colmó las tribunas en el debut frente a Argelia en Kansas City, y repitió la marea celeste y blanca en Dallas ante los combinados de Austria y Jordania. Sin embargo, el desembarco en Miami —epicentro residencial de miles de compatriotas— amenaza con quebrar todos los registros logrados hasta el momento en la Copa del Mundo.
Ante esta situación crítica, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, confirmó que la entidad inició gestiones formales de urgencia ante las autoridades de la FIFA con el fin de ampliar los cupos y conseguir un remanente extra de localidades para la parcialidad nacional. Las estimaciones de las fuerzas de seguridad norteamericanas y de los consulados encienden las alarmas: se calcula que unas 50.000 personas llegarán a las inmediaciones del estadio sin su correspondiente pase físico, buscando simplemente alentar en el Fan Fest oficial y acompañar el micro del plantel hacia los vestuarios.
