Productores rurales buscan habilitar la venta de carne de guanaco en Chubut.
La Federación de Sociedades Rurales del Chubut impulsa una iniciativa para legalizar la comercialización de carne de guanaco en la provincia, buscando replicar el exitoso modelo implementado en Santa Cruz. El sector rural ve en esta actividad una alternativa económica vital frente a la actual crisis de la producción ovina y el avance de los depredadores.
El modelo santacruceño como horizonte
Javier Trucco, vicepresidente de la Federación, destacó que en la provincia vecina el consumo de guanaco está plenamente integrado a la oferta gastronómica y comercial. “Hoy es habitual encontrar en algunos restaurantes platos con guanaco, incluso como una propuesta gourmet. Hay una carnicería exclusivamente dedicada a vender esta carne”, explicó en declaraciones radiales.
La propuesta será el eje central de una reunión programada para la primera semana de agosto en Comodoro Rivadavia, donde los productores buscarán definir con las autoridades del Ministerio de Producción los marcos legales y sanitarios necesarios para que la actividad sea viable.
Metodología: del censo provincial a la gestión predial
Uno de los puntos clave del debate es la necesidad de un censo para definir un plan de manejo. Ante el elevado costo que representaría un relevamiento provincial integral, desde la Federación proponen una alternativa más ágil:
-
Censos prediales: Que cada productor interesado en la extracción realice un conteo en su propio campo con técnicos habilitados.
-
Extracción controlada: A partir de esos datos, autorizar la saca de una cantidad específica de ejemplares por establecimiento.
Una respuesta a la crisis del sector
La habilitación de esta actividad no solo busca combatir la venta clandestina —que carece de controles bromatológicos para el consumidor— sino también ofrecer un nuevo ingreso ante la delicada situación de los campos chubutenses.
“Los productores se están quedando sin ovinos por la presencia de pumas, el abigeato y el desplazamiento de la actividad productiva por otras inversiones en tierras”, señaló Trucco. El dirigente enfatizó que el productor rural es quien mejor conoce y cuida el recurso, desestimando que la comercialización ponga en riesgo a la especie. «Con esto se demuestra que la biodiversidad se preserva y que es posible generar una alternativa económica sin afectar a la población», concluyó.
