El anuncio del viaje del presidente argentino, Javier Milei, a Brasil a fines de julio para respaldar la candidatura de Flavio Bolsonaro ha desatado un nuevo cruce diplomático con la administración de Luiz Inácio Lula da Silva.
La reacción desde el Palacio del Planalto no se hizo esperar, evidenciando el marcado deterioro en los lazos bilaterales entre los dos principales socios comerciales del Mercosur.

Duras críticas desde el Planalto
El secretario general de la Presidencia de Brasil, Guilherme Boulos, utilizó sus redes sociales para cuestionar con dureza la intervención del mandatario argentino en la política interna de su país. Con ironía, el funcionario de Lula manifestó en la plataforma X: “¡Gran noticia! Javier Milei anunció que vendrá a Brasil para participar en la campaña de Flavio Bolsonaro».
En la misma publicación, Boulos arremetió contra las reformas implementadas en la Argentina y el perfil ideológico del líder de La Libertad Avanza, asegurando que “es el presidente más rechazado de América Latina”.
El funcionario brasileño continuó su descargo apuntando hacia las propuestas y decretos de la gestión argentina: “Elevó la jornada de trabajo a 12 horas por día y quiere legalizar el tráfico de órganos humanos. Va a quitar votos al Bolsonarinho”. Finalmente, cerró su mensaje con un fuerte cuestionamiento personal hacia el jefe de Estado argentino: “¿Qué cree este imbécil que tiene para enseñarle al pueblo brasileño?“.
La agenda de Milei en Brasil y los nuevos aliados regionales
El itinerario del mandatario argentino contempla su llegada a San Pablo el próximo 25 de julio para asistir a la proclamación de Flavio Bolsonaro como principal referente opositor para los comicios de octubre. Posteriormente, Milei se trasladará a Brasilia con el propósito de mantener un encuentro privado con el expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece inhabilitado políticamente tras su condena por el intento de golpe de Estado en 2022.
Esta visita formaliza el apoyo que el propio Milei había adelantado semanas atrás durante una reunión en la Quinta de Olivos, donde afirmó: “Se viene la marea azul para Brasil de la mano de Flavio Bolsonaro”.
Frente al congelamiento de las relaciones con Brasilia, la Casa Rosada busca consolidar un bloque de alianzas estratégicas con administraciones de similar sintonía ideológica en la región. En ese marco, Milei confirmó que el 28 de julio viajará a Lima para la asunción presidencial de Keiko Fujimori, a quien felicitó públicamente por liderar el grupo de países que decidieron “plantarse frente al socialismo y trabajar por la libertad”.
La gira continental del mandatario continuará el 7 de agosto en Colombia para asistir a la toma de posesión de Abelardo de la Espriella, un triunfo que el Ejecutivo argentino calificó como un avance decisivo contra el narcotráfico y los gobiernos de izquierda. El periplo concluirá con una visita oficial a Daniel Noboa en Ecuador, con miras a destrabar convenios bilaterales en materia de seguridad, comercio y cooperación institucional.
