Ayuda humanitaria: un nuevo contingente de brigadistas argentinos viaja a Venezuela para sumarse a los rescates por los sismos.
El Gobierno de la República Argentina oficializó este domingo un despliegue de asistencia internacional en respuesta a la catástrofe humanitaria que atraviesa Venezuela tras el doble terremoto del pasado 24 de junio. La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó la partida de un nuevo contingente de brigadistas especializados con el objetivo de ejecutar un recambio logístico y garantizar la continuidad de las tareas críticas de búsqueda y salvamento.
La comitiva técnica nacional se sumará de inmediato a los más de 4.000 rescatistas de distintas partes del mundo que trabajan contrarreloj entre los escombros de las estructuras colapsadas.
Relevo estratégico para sostener las tareas de salvamento
De acuerdo con la información suministrada por la cartera de Seguridad a la Agencia Noticias Argentinas, el envío de este segundo grupo responde al desgaste físico extremo acumulado por la primera avanzada de especialistas argentinos que arribó al país caribeño pocas horas después de registrarse los sismos.
El personal que integra este recambio logístico pertenece a divisiones de élite certificadas en la gestión de catástrofes:
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Brigada USAR ARG-10 (Córdoba): Especialistas de la provincia mediterránea en estructuras colapsadas, dotados de herramientas de corte y apuntalamiento tecnológico.
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Brigada USAR ARG-15 (Santa Fe): Personal técnico santafesino con entrenamiento avanzado en operaciones de rescate urbano y localización de personas atrapadas.
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Coordinación centralizada: La funcionaria nacional precisó a través de sus canales oficiales de comunicación que toda la misión operativa es coordinada bajo la órbita de la @AFE_Arg (Agencia de Federal de Emergencias), organismo dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional.
Mitigar los riesgos de una crisis sanitaria
El arribo del contingente de Córdoba y Santa Fe resulta indispensable para mantener el ritmo de las operaciones en el terreno, en un contexto geológico sumamente inestable que ya registra casi 1.000 réplicas. Las autoridades sanitarias locales han advertido sobre los crecientes riesgos de brotes epidemiológicos en las zonas de desastre debido a las dificultades en el suministro de agua potable y el colapso de los sistemas de saneamiento urbano.
Con el último balance oficial computando 3.342 víctimas fatales y más de 17.000 personas sin hogar, los equipos argentinos enfocarán sus esfuerzos en el descombramiento selectivo y la asistencia técnica en los 79 campamentos transitorios habilitados para albergar a las miles de familias damnificadas.
