El Gobierno nacional busca sellar antes de fin de año un nuevo acuerdo de cooperación nuclear con los Estados Unidos. La iniciativa apunta a reemplazar el convenio bilateral vigente desde 1997, el cual caduca formalmente en octubre de 2027.
Desde la Casa Rosada confirmaron que la redacción técnica del documento ya fue finalizada y que la Cancillería coordina con Washington los aspectos diplomáticos para concretar la firma durante los próximos meses.
Se trata de un Acuerdo 123, denominado así por la sección de la Ley de Energía Atómica estadounidense que establece el marco jurídico para la cooperación nuclear civil significativa con otros países. Si bien este tipo de convenio no implica por sí mismo la compra de equipamiento o la contratación de obras, sienta las bases legales indispensables para la transferencia de tecnología, reactores y materiales nucleares de uso civil.
Negociaciones avanzadas y la diferencia con el modelo paraguayo
El texto definitivo del convenio quedó articulado en febrero de 2026 durante la reunión del Comité Permanente Conjunto de Cooperación en Energía Nuclear (JSCNEC) celebrada en Washington. La delegación argentina estuvo encabezada por el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, mientras que la contraparte estadounidense fue liderada por Gonzalo Suárez, funcionario de la Oficina de No Proliferación del Departamento de Estado.
En los despachos de Balcarce 50 marcan una clara distinción respecto del Memorándum de Entendimiento sobre Cooperación Nuclear Civil Estratégica (NCMOU) firmado por Paraguay con Estados Unidos el pasado 4 de agosto. Mientras que el instrumento paraguayo sirve para abrir una asociación preliminar, no habilita por sí solo la exportación de materiales o componentes críticos:
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Posición argentina: Al contar con un marco legal preexistente desde hace casi tres décadas (aprobado por la Ley 24.862), la Argentina actualiza directamente las condiciones de transferencia de tecnología avanzada.
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Proceso de aprobación: Una vez firmado, el texto deberá someterse a una revisión de 90 días de sesión continua en el Congreso de los Estados Unidos para evaluar el cumplimiento de las normativas de no proliferación antes de entrar en vigencia.
Reactores SMR, ciberseguridad y atracción de capitales
La agenda bilateral abarca el interés mutuo en la implementación de reactores modulares pequeños (SMR), licenciamiento, seguridad física y ciberseguridad en instalaciones estratégicas. En ese sentido, en junio de 2026 la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Administración Nacional de Seguridad Nuclear estadounidense concretaron un taller conjunto sobre gestión de riesgos y amenazas internas en Buenos Aires.
El nuevo marco busca dinamizar la llegada de inversiones privadas norteamericanas al sector energético y espacial del país:
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Iniciativa nuclear: En julio de 2026, el Poder Ejecutivo presentó la propuesta de Meitner Energy para desarrollar un reactor modular de aproximadamente 300 MW en el complejo Atucha, con una inversión estimada en US$ 1.200 millones.
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Cooperación espacial: El entendimiento se suma al trabajo entre la CONAE y la NASA, que en mayo de 2025 firmaron el convenio para integrar el microsatélite argentino ATENEA a la misión Artemis II, logrando validar comunicaciones a más de 70.000 kilómetros de la Tierra durante 2026.
De forma complementaria, la Casa Rosada busca cerrar un entendimiento bilateral en materia de ciberseguridad para proteger la infraestructura crítica del Estado mediante la incorporación de tecnología, equipamiento y programas de capacitación provistos por firmas estadounidenses.
