El presidente de Conarpesa coincidió con el diagnóstico de las PyMEs del sector frente a la pérdida de rentabilidad del langostino y respaldó la iniciativa de capacitaciones impulsada por la firma madrynense «Fuertes Vientos».
La contracción en la rentabilidad del langostino está transformando la matriz productiva de la pesca en la Patagonia. Las PyMEs pesqueras del litoral chubutense iniciaron un proceso forzado de reconversión hacia especies tradicionales como la merluza hubbsi. En ese escenario, el presidente de la firma Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, compartió el diagnóstico formulado días atrás por los titulares de la empresa «Fuertes Vientos» de Puerto Madryn, quienes abrieron una convocatoria para capacitar a trabajadores en el procesamiento en planta de merluza.
Pérdida de márgenes y dependencia en la cadena de valor
Álvarez Castellano describió el complejo panorama operativo que atraviesan las compañías pesqueras de menor envergadura estructural, las cuales carecen de flota propia o logística integrada.
Sobre la brecha de costos entre grandes grupos y PyMEs, el presidente de Conarpesa señaló: «Si en nuestra compañía, siendo propietarios de toda la línea de producción, estamos en el límite de la rentabilidad, la situación es de sobrevivencia para las empresas que no tienen embarcación ni transporte y dependen de otros para el abastecimiento».
En ese contexto de alta presión financiera, numerosas empresas pequeñas solicitaron a Conarpesa operar bajo la modalidad «a fasón» —es decir, procesar materia prima de terceros a cambio de una tarifa fijada previamente—. Sin embargo, la industria advierte sobre los límites de este esquema: la adición de eslabones intermedios incrementa los costos finales de procesamiento y resta competitividad en los mercados internacionales.
Apoyo a la iniciativa de «Fuertes Vientos» en Puerto Madryn
Pese a las fricciones de costos, el titular de Conarpesa destacó las acciones de reconversión iniciadas en la comarca del VIRCh-Valdés para mantener operativas las plantas y preservar los puestos de trabajo.
Respecto al proyecto de capacitación encarado por la empresa madrynense Fuertes Vientos, Álvarez Castellano expresó: «Conozco el caso de Fuertes Vientos, me comuniqué con ellos y les auguro el mayor de los éxitos porque son gente de la actividad que está intentando alternativas para seguir produciendo».
La reconversión exige adaptar líneas de fileteado, capacitar personal de planta y ajustar la logística comercial hacia un mercado blanco que impone márgenes más acotados que el langostino, pero garantiza un flujo operativo continuo a lo largo del año.
