El Gobierno nacional encabeza gestiones cruciales con Beijing para extender por tres años el acuerdo de swap de monedas entre el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Banco Popular de China.
El entendimiento marco vence este jueves y contempla un monto cercano a los 20.000 millones de dólares (130.000 millones de yuanes), por lo que la Casa Rosada busca preservar los términos financieros vigentes y prolongar la línea hasta agosto de 2029.
«Se están haciendo las gestiones correspondientes para la renovación del swap», confirmaron fuentes oficiales a TN. Las conversaciones están centralizadas entre las autoridades de ambos bancos centrales, por lo que no requieren una intervención formal directa del Ministerio de Economía o de la Presidencia de la Nación. Asimismo, en despachos oficiales precisaron que «no hace falta que venga nadie», dejando en claro que el intercambio de documentación y la firma formal pueden completarse de forma remota.
Las claves de la prórroga y el antecedente de Bausili
La intención del Poder Ejecutivo es mantener intacta la estructura contractual del mecanismo: la duración trienal, el monto total disponible y las condiciones financieras de las tramos que eventualmente se activen. Aunque las tasas aplicables se mantienen bajo cláusulas de confidencialidad, la herramienta funciona como una reserva de liquidez contingente para la autoridad monetaria.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, ya había adelantado meses atrás la continuidad de las tratativas para garantizar la estabilidad de las reservas. «Estamos hablando con ellos igual que todas las últimas veces para extenderlo», remarcó el funcionario durante una conferencia de prensa, definiendo al mecanismo como un instrumento «cuasipermanente» dentro del esquema contable del organismo.
El titular del BCRA profundizó los contactos institucionales durante su participación en un simposio internacional en Shanghái, donde mantuvo una reunión bilateral con el gobernador del Banco Popular de China, Pan Gongsheng, para abordar la agenda de cooperación financiera entre ambas entidades.
Impacto en las reservas y equilibrio geopolítico
La renovación mantendría cerca de 19.000 millones de dólares dentro de las reservas brutas del Banco Central. Aunque no se trata de divisas de libre disponibilidad, su permanencia refuerza el respaldo contable y sostiene un mecanismo de asistencia frente a eventuales tensiones comerciales o financieras.
Puntos centrales de la negociación técnica y geopolítica:
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Reducción del tramo activado: El BCRA disminuyó progresivamente el uso de yuanes aplicados en la gestión anterior, pasando de unos 3.100 millones de dólares a finales de 2024 a un remanente cercano a los 675 millones de dólares para encarar los vencimientos de este año.
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Mecanismo operativo: La línea no genera costos financieros mientras permanezca inactiva; los intereses solo se devengan cuando el BCRA convierte o utiliza los yuanes en operaciones autorizadas.
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Alineamiento internacional: La prórroga permite sostener la relación comercial y financiera con China sin interferir en la agenda bilateral con Estados Unidos, país que en 2025 aclaró que su asistencia financiera a la Argentina no dependía de la cancelación del swap.
En la Casa Rosada confían en cerrar el trámite antes del vencimiento formal o en los días posteriores, manteniendo el canal de comunicación abierto bajo reserva hasta la oficialización del acuerdo.
