El mercado financiero argentino registró un respiro clave en la jornada de este viernes tras un marcado cambio de tendencia en las cotizaciones cambiarias.
Luego de haber encendido las alarmas en el sector inversor tras dos rondas consecutivas en terreno ascendente, la divisa norteamericana cedió terreno de manera sorpresiva. La maniobra en las mesas de operaciones devolvió cierta calma a la plaza local, mientras los analistas de la City evalúan de cerca la capacidad de maniobra de la autoridad monetaria para contener los embates financieros en un contexto de altísima sensibilidad cambiaria.
Freno a la escalada financiera: los números que alivian al mercado
El dólar mayorista cedió tres pesos y cerró la rueda a un valor de $1.489, logrando alejarse de la barrera psicológica de los $1.500. Con esta baja, la cotización oficial quedó ubicada un 24,8% por debajo del techo de la banda cambiaria fijado en $1.858,35. Las pizarras del Banco Nación también mostraron un retroceso de $5 para ubicarse en $1.510 para la venta, lo que derivó en un descenso del dólar tarjeta hasta los $1.963, mientras que el promedio minorista relevado por el BCRA finalizó en $1.515,689.
En el circuito informal y los mercados financieros, la dinámica mostró comportamientos mixtos pero contenidos. El dólar blue permaneció estable en la cueva financiera a $1.540. Por su parte, en el ámbito bursátil, el contado con liquidación (CCL) operó a $1.583, mientras que el dólar MEP se posicionó en los $1.521,39, reflejando una leve tregua en la presión dolarizadora de las grandes empresas.
El dilema del Banco Central: la estrategia secreta de contención y tasas
Los operadores de la City porteña coinciden en que el equipo económico desplegó una serie de intervenciones estratégicas en los mercados de futuros y bonos dólar linked para evitar que el billete verde perfore los $1.500 de manera sostenida. No obstante, los analistas advierten que este mecanismo genera una encrucijada para las autoridades, que deben evitar profundizar la falta de liquidez en la plaza y contener la presión sobre las tasas de interés en pesos sin descuidar la paz cambiaria.
A pesar de los desafíos planteados por la intervención, el Banco Central ostenta un respaldo financiero sólido que le brinda espalda ante el mercado. En lo que va del año 2026, la autoridad monetaria acumula compras netas por más de US$ 13.000 millones, manteniendo las reservas internacionales brutas en un nivel cercano a los US$ 50.000 millones. Este importante colchón de divisas sostiene las expectativas de los operadores sobre la capacidad del Gobierno para mantener bajo control el tipo de cambio en el mediano plazo.
