En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Rabia, especialistas y autoridades sanitarias remarcaron la necesidad de sostener las medidas de prevención ante la persistencia del virus en la fauna silvestre, especialmente en murciélagos urbanos, y alertaron sobre el riesgo que implica la disminución en las coberturas de vacunación de mascotas.
Si bien la Argentina logró controlar con éxito la variante de transmisión canina gracias a décadas de vigilancia y campañas sostenidas, el virus no ha desaparecido. Datos oficiales indican que entre 2019 y 2024 se confirmaron 927 casos de rabia animal en el país, con un pico de 224 detecciones en 2022 y un registro continuo en diversas jurisdicciones durante 2025.
El escenario epidemiológico actual está dominado por la circulación viral en murciélagos insectívoros no hematófagos. Esta dinámica derriba el mito de que los animales de compañía que viven exclusivamente puertas adentro están exentos de riesgo:
-
Aparición en hogares: Los murciélagos forman parte de la fauna urbana y pueden ingresar accidentalmente o caer en patios, balcones y terrazas.
-
El factor de riesgo en felinos: Los gatos, debido a su instinto cazador, suelen intentar capturar ejemplares enfermos o caídos. Todos los casos de rabia detectados en gatos en los últimos años estuvieron vinculados a variantes de murciélagos y a animales con esquemas de vacunación vencidos o inexistentes.
La vacunación obligatoria como única barrera efectiva
La rabia es una zoonosis viral que afecta el sistema nervioso central y, una vez que se manifiestan los síntomas clínicos, su desenlace es letal. Ante este panorama, los especialistas insisten en que la baja percepción de riesgo actual no debe llevar a descuidar los controles.
En la Argentina, la vacunación antirrábica en perros y gatos es de carácter obligatorio. Debe aplicarse por primera vez a partir de los tres meses de vida del animal y sostenerse mediante revacunaciones anuales durante toda su vida para cortar la cadena de transmisión hacia las personas.
Recomendaciones ante el hallazgo de murciélagos
-
No manipular: Si se encuentra un murciélago de día, caído, muerto o con dificultades para volar, nunca debe tocarse directamente con las manos.
-
Aislamiento: Evitar que perros, gatos u otros animales domésticos entren en contacto con el ejemplar.
-
Aviso sanitario: Comunicarse de inmediato con el área de Zoonosis local para su retiro seguro y posterior análisis.
-
Acción ante exposiciones: Si una persona sufre una mordedura o arañazo, se debe lavar la herida inmediatamente con abundante agua y jabón y acudir con urgencia a un centro de salud para evaluar la profilaxis posexposición. Del mismo modo, cualquier contacto de una mascota con un murciélago exige una consulta veterinaria inmediata.
